Mis queridos amigos y hermanos,
“Ningún hombre puede llevar
una cara para sí y otra para la multitud sin quedar al final perplejo por cuál
de las dos es la verdadera.” Nathaniel Hawthorne.
¿Sabias
que cada ser humano posee algo único que lo hace distinto a los demás?-
Esa característica de autenticidad es como una huella digital: exclusiva
y propia de cada individuo. Nos distingue del resto de nuestra especie y se conoce como “Marca
personal”. Podemos tener características similares a otras personas, pero
siempre tendremos un toque único que nos diferencia de los demás. La manera en que canalizamos nuestra marca personal nos otorga poder para transmitir, liderar e influenciar a otros.
¿Por qué es importante conocer
nuestra marca personal?...
Algunas personas se preguntan: ¿Realmente tiene importancia? ¿Me dará ventaja sobre la competencia? ¿Me hará un mejor líder? ¿Fortalecerá mis relaciones? ¿Me ayudará a ganar más
dinero y respeto?
La respuesta es un rotundo sí. Los estudios en psicología social demuestran que la mayoría de las personas forman una opinión sobre alguien en los primeros 30 segundos de conocerlo; algunos expertos afirman que solo basta 7 segundos. Y esto ocurre antes de que siquiera pronuncies una palabra.
Por eso, es fundamental definir qué queremos
proyectar y asegurarnos de hacerlo de forma auténtica
y consistente.
Desde una perspectiva objetiva, la autenticidad y la coherencia son lo que
hacen que una persona sea única y, al mismo tiempo, genere confianza en los demás.
Es importante preguntarnos:
- ¿Cuál es
mi marca personal?
- ¿Qué piensan los demás cuando mencionan mi nombre?
- ¿Qué mensaje transmito con mi presencia y mis acciones?...
Muchas personas no tienen idea de lo que proyectan, ya sea
con sus palabras o en sus acciones. Lo dejan a la imaginación y a la especulación. No se trata de preocuparnos por lo que los demás piensan, sino de asegurarnos de proyectar con intención y claridad la imagen que queremos dejar en sus mentes.
Existen tres pasos esenciales que debemos
seguir si queremos perfeccionarnos en proyectar nuestra marca personal. Dicho sea de
paso, las grandes celebridades y empresas exitosas siguen estos pasos para
destacarse y construir credibilidad. - Define
tu marca personal.
- Conviértete en aquello que defines a través de tus acciones.
- Proyecta tu marca personal con autenticidad y coherencia.
Si tú no defines quién eres, alguien más lo hará por ti. Por lo tanto, es
importante que para proyectar tu marca
personal, tienes que definirte de manera auténtica y consistente.
¿Cómo
te defines?- Cuidadoso, esmerado, analítico, de mente abierta, poderoso,
creativo, accesible, amigable, sincero, honesto, compasivo, paciente, leal,
bondadoso, atlético, sagaz, inteligente, tolerante...
Una vez te
definas o determines los adjetivos que te representan, conviértete en eso que dices ser. Pero hazlo con autenticidad y coherencia.
No basta con escoger un adjetivo al azar. Cada cualidad requiere una acción que la respalde. Es decir, tenemos que convertirnos
o proyectar auténticamente y de manera consistente ese adjetivo o adjetivos
de una manera íntegra y sincera. De lo contrario, sólo seremos el reflejo y copia
barata de lo que queremos proyectar.
No puedes decir
que eres alegre y definirte como tal, si tu actitud refleja amargura. No puedes definirte como paciente si te irritas y desespera con facilidad.
Tu marca personal: más que lo que haces, es quién eres.
Nuestra marca personal no se basa solo en nuestras acciones, sino en la esencia de lo que somos. Algunos dicen que somos lo que los demás dicen de nosotros cuando no estamos presentes.
Cuando te miras al espejo, ¿ves reflejada tu marca personal
o sólo una imagen distorsionada por las circunstancias?
Tu apariencia es una combinación de tu atuendo y tu actitud. Nos guste o no, los demás interactúan con nosotros según su percepción, y para ellos, ¡su
percepción es su realidad!
Recordemos que podemos ver reflejado
nuestro interior al exterior a través de nuestras acciones y en la forma como
proyectamos nuestra marca personal,
y cuando lo hacemos auténticamente, creamos interacciones positivas, relaciones
genuinas y fomentamos la confianza a largo plazo. Por eso es importante vivir lo que queremos
proyectar en todo tiempo.
Si aún no has definido tu marca personal, este es el momento de hacerlo. Comienza a buscar tus adjetivos calificativos que te hacen auténtico y así
promocionarte. No permitas que otros te definan. Recuerda: No se trata de lo que quieres
ser ni tampoco lo que haces, ya que esto puede cambiar; sino más bien, quién
eres de acuerdo a tu criterio personal y que te hace único.
Empieza formulando
tu marca personal con adjetivos que te califican o reflejan tu personalidad…Empieza diciendo en voz alta: "Yo soy…."
La palabra
de Dios también nos enseña sobre la importancia de la autenticidad y la coherencia en
nuestras acciones. Jesús dijo:
“Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se
recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?”
(Mateo 7:16).
El apóstol Pablo nos exhorta en su carta a los Colosenses:
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón,
como para el Señor y no para los hombres.”
(Colosenses 3:22).
Dejamos de ser genuinos y auténticos cuando permitimos que la psicología social de la apariencia defina quiénes somos.
Decimos tener valores y principios, pero nuestras acciones reflejan dicotomía o contradicciones, y
terminamos caminando en dirección opuesta a nuestras palabras, perdiendo así la coherencia.
No comprendemos que, una vez
que nuestra reputación se ve afectada y nuestra marca
personal queda en entredicho por falta de consistencia, también perdemos nuestra credibilidad
y generamos desconfianza.
¿Cómo te defines a ti mismo?
¿Cuál es la proyección que dejas en los demás?
Si aún no te has definido y no tienes una respuesta clara, no te preocupes,
reflexiona sobre cómo deseas proyectarte. Pero recuerda: la clave es ser auténtico y consistente . Solo así tu marca personal permanecerá con tu nombre y será digna de confianza.
¡Qué el Señor te bendiga y te guarde!
Frank Zorrilla