viernes, 27 de septiembre de 2013

LA REALIDAD,UN PROCESO CAMBIANTE QUE EMPIEZA EN LA MENTE


Mis queridos amigos y hermanos,


     Alguien dijo una vez: “No ores a Dios para que te conceda una vida fácil; pídele fortaleza para resistir una vida difícil”. Ese personaje se llamó: Bruce Lee, creador del estilo Jeet-kun-Do, y catalogado como uno de los más grandes en la historia de las artes marciales.

     La vida de este personaje, no sólo fue una vida de entrega, dedicación y devoción al deporte que amaba (deporte que lo convertiría en inmortal); también fue una vida de percances, decepciones y frustraciones, hasta llegar a ser conocido mundialmente a través de sus películas donde demostraba su talento en el Kung Fu.  

     Durante uno de sus entrenamientos, Bruce sufrió una lección en el 4to nervio sacro, condición que según los doctores, ponía fin a su dinámica carrera como artista de las artes marciales; ya que la lección sufrida era tan severa, que impediría o limitaría hacer uso de sus piernas para practicar ese deporte. La recomendación de los médicos fue contundente, Bruce tenía que olvidarse del Kung Fu. Como podremos comprender, esa recomendación fue devastadora; especialmente para alguien que consideraba que todo lo que había aprendido se lo debía a las artes marciales.


     Ante ésta situación de desesperanza, Bruce se encontró en medio de una encrucijada, seguir las instrucciones de los médicos y olvidarse del deporte que amaba o por el contrario, creer en su capacidad y habilidad mental para superar ese obstáculo. Su voluntad y filosofía pudieron más que los pronósticos médicos; porque no sólo volvió a caminar en seis meses, sino también resumió sus entrenamientos para firmar una de sus mejores producciones cinematográficas; la cual lo catapultó a la fama.

     ¿Se recuperó Bruce de la lección de su espalda?- Lamentablemente, ¡no! Esta fue, una fuente de constante dolor durante el resto de su vida; pero aún así, Bruce rehusó tajantemente, quedarse de brazos cruzados.


     Cuando vemos las películas de Bruce o cuando lo veíamos participar en las convenciones internacionales de artes marciales, nunca se nos ocurriría pensar que sus rápidas ejecuciones y grandiosas maniobras acrobáticas; las cuales, según expertos en ese deporte, superaban en gran margen a otros colegas de su tiempo, las ejecutaba a pesar del dolor inmenso que sentía en su espalda. Su filosofía práctica, acentuaba lo siguiente: “La posesión de toda realidad reside y empieza en la mente. Para desencadenar el potencial que existe en nosotros, debemos dedicarnos. La dedicación absoluta es lo que nos puede mantener adelante. Pensar obstinadamente que no existe un límite o un final, porque la vida es simplemente un proceso creciente, un proceso constante que nunca termina.” (Bruce Lee).


     Bruce creía fielmente en su potencial para lograr cualquier meta. Consideraba que en última instancia, la mayor ayuda es la auto-ayuda; consideraba que la dedicación, es imprescindible para dar lo mejor de uno mismo; darse sin reservas para la buena realización de cualquier tarea a través de un proceso continuo que nunca termina. Pero, ¿Crees que sólo Bruce ha tenido la capacidad de superar obstáculos a pesar de pronósticos adversos? - Si leemos la biografía de grandes deportistas, científicos, animadores y artistas contemporáneos, encontraremos que en efecto, muchos de ellos superaron sus propias limitaciones y las expectativas de los críticos. A continuación, unos cuantos ejemplos de algunos de estos personajes que lograron el éxito y la fama a pesar de las condiciones adversas que se vieron envueltos:
 
· Cuando era apenas un niño, sus profesores le dijeron: "Debido a tu incapacidad mental, nunca serás gran cosa”. Ese niño fue: Albert Einstein.
· El dueño de un periódico donde trabajaba lo despidió por: “Falta de imaginación y por no tener ideas originales”. Ese joven fue: Walt Disney.
· Los ejecutivos de la casa disquera DECCA Record rehusaron auspiciar y representar a este grupo musical, argumentando: “No nos gusta la música que ustedes tocan, y para ser honestos; consideramos, que ustedes no tienen futuro en este tipo de negocios.” Ese grupo de 4 jóvenes fueron: Los Beatles.
· A los 30 años de edad, devastado y depresivo por haber sido removido sin contemplaciones de la misma compañía que él había iniciado; decidió empezar de nuevo. Este hombre fue: Steve Jobs.
· Fue degradada de su cargo en el inicio de su carrera, como presentadora de programas televisivos, por considerar que: “Su imagen no calificaba para realizar dichos programas." Esa mujer es: Oprah Winfrey.
· Fue cortado del equipo de baloncesto mientras cursaba el 2ndo año de preparatoria por: “No tener suficiente estatura física para jugar ese deporte.” Ese joven es: Michael Jordan.
· Superó la discapacidad de tener ambas piernas amputadas, para convertirse en una estrella del atletismo a nivel
mundial. Este joven es: Oscar Pistorius.
· Nació sin su mano derecha, más esto no fue obstáculo para lanzar un "No hitter" en el baseball de grandes ligas. Este joven fue: Jim Abbott.
· Fauja Singh, comenzó su primera carrera a los 89 años, y completó un maratón de 42 Km a la edad de 100 años. El  2-24-13 completó su última carrera de 10 Km a la edad de 101 años.

     Podría mencionar una inmensa lista de personas que conquistaron el éxito en sus respectivos campos, pero todos tienen un común denominador. La realidad es sólo una: ¡Cuando queremos escribir nuestra historia, no debemos permitir que otro tome el lápiz! Bien lo decía Marianne Williamson: “Sólo nuestros pensamientos nos atan y sólo nos limita nuestro miedo.”

     He aquí, que estos ejemplos ponen de manifiesto la gran diferencia que existe entre los que al final, saborean el estasis de la victoria, y los que agonizan por la derrota.

     No es asunto de suerte o casualidades de la vida, es: ¡Nuestra manera de pensar y actuar lo que hace la diferencia! Los que obtienen victorias, consideran que obtenerla es difícil, pero no imposible. Ellos ven el triunfo, ven posibilidades, y realizan todo lo necesario para lograrla. Más los que agonizan por la derrota, consideran que la victoria puede ser posible, pero obtenerla es muy difícil. Ellos ven el sufrimiento, ven los problemas y al final; sólo permiten que las cosas tomen su cauce y su propio destino.
En palabras simples, y como decía un gran boxeador de pesos completos: “El que no tiene suficiente coraje para arriesgarse y dar la batalla, nunca podrá realizar nada en la vida.” (Muhammad Ali).

     Existen muchos autores que nos hablan de superación personal y de la capacidad que podemos desarrollar para conquistar el éxito. Pero, los que conocemos el mensaje glorioso del Maestro divino, sabemos que la fuente de toda capacidad física e intelectual reside en el poder que nos otorga el Padre a través de su espíritu.

     Sólo pensemos por un instante, que si muchos han podido lograr grandes éxitos contando con sus facultades, cuánto más podremos lograr cuando confiamos en el poder de aquel que todo lo sabe y todo lo puede. Él nos da la capacidad y potestad para controlar la materia y hacer realidad lo que la mecánica cuántica anuncia: “La interacción del pensamiento con la realidad.”
 
     Como hago énfasis en el capítulo: “Desafiando al destino con acción y actos de fe” de mi libro: CONOCIENDO A DIOS A TRAVÉS DE LA CIENCIA: “todo lo que la mente del hombre se dispone a concebir y creer; el hombre puede realizar y lograr.”  

     Cualesquiera sean tus aspiraciones, hoy es el día para empezar a conquistarlas. Escribe tu declaración personal, comienza a poner empeño, y dedícate a trabajar con esmero y sin reservas en hacerla realidad. Deja atrás los prejuicios y las dudas, y confía plenamente en Dios. Él te sustentará, te dará fuerzas y te acompañará en tu jornada hasta que logres el éxito.

¡Que Dios los bendiga rica y abundantemente!

 Frank Zorrilla

   






NUESTRO VOTO DE CONFIANZA- ¿EN QUÉ?,¿EN QUIÉN?...


Mis queridos amigos y hermanos,

      ¿Alguna vez te has preguntado en qué o en quién debes poner tu confianza?- Muchos consideran que la respuesta no es simple; y algunos escépticos que dudan de la capacidad y generosidad humana, esta pregunta genera un poquito de inquietud... ¿Cómo podemos vivir en esa disyuntiva?- Desde el punto de vista psicológico social, la confianza puede definirse como: Las expectativas que tenemos como individuos cuando compartimos relaciones interpersonales con otros semejantes tomando como base factores que nos benefician o se enfocan en nuestro bienestar. Partiendo desde ese enfoque psicosocial, ¿Debemos entonces, contar con otras personas?- Los seres humanos somos sociales por naturaleza; por lo tanto, nosotros construimos y recreamos nuestra forma de pensar; al igual que cambiamos patrones de comportamiento. Por consiguiente, la confianza es construida socialmente estableciendo coordenadas y cambiando su definición de cómo las personas se deben comportar para construirla, reconstruirla o destruirla. Por inferencia, el asumir y actuar sobre las expectativas de otros y los factores contextuales, puede levantar o inhibir el desarrollo y el sostén de la confianza.

     Como dijera el gran matemático y filósofo griego Arquímedes: “Dame un punto de apoyo, y moveré el mundo”. Extrapolando conceptos, “la confianza”, es como ese punto de apoyo. Esa palanca que necesitamos para ejecutar o alcanzar el éxito, o el peldaño para llegar a esa posición deseada o anhelada. También pudiéramos decir, que ella es: Esa gran fuerza motriz que nos impulsa a creer en nuestras habilidades, destrezas y conocimientos. Factores físicos y cognitivos que nos inspiran, nos dan seguridad y credulidad en la capacidad para discernir entre lo práctico obtenible y lo puramente teórico utópico. Pero, ¿Cómo diferenciamos una de otra?- Desafortunadamente, experimentaremos situaciones que, aunque pongamos todo nuestro empeño en la concepción material o materialización de lo que deseamos, tendremos resultados fallidos. Estos resultados son las consecuencias de depositar nuestra confianza en lo absurdo; en otras palabras, creamos expectativas en nuestro subconsciente, fraguando una esperanza que no tenemos dominio ni control, porque sólo es una imagen intangible de nuestra imaginación.

     ¿Quién no ha padecido algún desengaño? o ¿Quién no se ha sentido desanimado, derrotado y amilanado ante decepciones que han dejado huellas difíciles de subsanar?...El desengaño es sólo producto de aquel que depositó su confianza en otros o creyó simplemente en sus propias habilidades.

     Ya habrás oído antes, la expresión: “Todo es posible, cuando confías plenamente en ti mismo”. Aseveración que, está conceptualizada precisamente sobre la base de las creencias o expectativas arraigadas a la personalidad de cada individuo. Esta frase, como es de conocimiento general, es muy usada por expertos psicoanalistas para levantar el autoestima y programar nuestro subconsciente a pensar, que podemos lograr todo lo que nos propongamos. De ahí la pregunta, ¿Debemos confiar en nuestra capacidad intelectual y física? - ¡En lo absoluto!, pero no podemos olvidar que nuestras facultades son limitadas y falibles.
 
     Por consiguiente, y ante lo expuesto en el párrafo anterior, siempre existirá la posibilidad de errar; especialmente cuando exageramos en nuestra autosuficiencia e híper-valoramos nuestra capacidad. Más no debemos olvidar, que cuando buscamos la ayuda del Supremo, podremos vislumbrar otro horizonte; porque tendremos a nuestra disposición, una inagotable fuente de sabiduría y un inmensurable raudal de energía fluirá por nuestro cuerpo; armonizando cada átomo y cada célula para trabajar unísonamente. Y como dicen las Escrituras: "Todo lo puedo en Cristo que me da fortaleza." (Filipenses 4:13).
     Dios tiene respuesta a la gran disyuntiva de confiar: “Bendito el hombre que confía en Jehová y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” (Jeremías 17:7-8). En él y sólo en él debemos depositar nuestra absoluta confianza. Sus promesas nos dan garantía para sentirnos seguros y en control.

      Ningún hombre en la Tierra posee las cualidades que ameriten nuestra entera credibilidad. No importa su investidura, posición social o valores espirituales. Como dijera el Salmista: “No confíes en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra y en ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Jehová su Dios”. (Salmos 146: 3-5).

     Estas enseñanzas, no están sugiriendo, que vamos a dudar frenéticamente de nosotros mismos y/o de todas las personas que nos rodean; más debemos siempre razonar, ser cautos y pedir a Dios discernimiento para depositar nuestras esperanzas sólo en su Majestad, poder y gloria. Debemos recordar que vivimos en un mundo de engaños, por lo tanto, nuestro lema siempre debe ser: ¡En Dios Confío!

¡Que Dios los bendiga rica y abundantemente!

 Frank Zorrilla