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miércoles, 12 de abril de 2017

VIENTOS DE GUERRA ENTRE POTENCIAS...¿SERÁ EL INICIO DE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL?


Mis queridos amigos y hermanos,

     Cuanta razón tenía uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos fundamentales, el Dr. Martín Luther King, cuando afirmó: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos".

     Ha transcurrido mucho tiempo desde la creación de la Tierra, y si echamos una ojeada en los anales de la historia del hombre, podemos testificar con cierto nivel de certeza que en efecto, hemos evolucionado y acrecentado nuestros conocimientos científicos; inclusive, podemos afirmar con una pizca de orgullo que: ¡El mundo que vivimos hoy, es mucho mejor que el de nuestros antepasados!…Pero esta afirmación, es sólo una verdad a medias.

     Sin lugar a dudas, el hombre se ha desarrollado en varios aspectos. En el aspecto tecnológico, este siglo nos permite gozar de mayores comodidades que en los anteriores. Ese avance, nos ha permitido una vida más llevadera y amena; con placenteros medios de transporte y fabulosos pasatiempos como: Los aparatos de comunicación (radio, televisión, teléfonos), los ordenadores y la red del ciberespacio; por sólo mencionar algunos adelantos. Inclusive, podemos vociferar pragmáticamente, que en el aspecto político-social, hemos erradicado o apaciguado a su mínima expresión los focos y actos de barbarie que eran características de siglos pasados…Pero, no podemos negar que nuestra belicosidad está aún latente. Seguimos siendo los mismos…¡No hemos cambiado!

     A la medida que adquirimos más conocimientos, también desarrollamos instrumentos más poderosos y sofisticados para destruirnos. Es lamentable la escalada de violencia a la que hemos llegado, por lo tanto, no es un exabrupto decir: que la belicosidad del hombre, cómo parásito continúa vivo en su mente y corazón, y se robustece a través de los años !

     “Yo no sé con qué armas se peleará la tercera guerra mundial, pero de algo estoy seguro; la cuarta se peleará con piedras y palos” (Albert Einstein). Me uno al pensamiento futurístico de éste científico, que en su visión, vio el estudio de la materia, la manipulación de sus compuestos y los conocimientos de la energía nuclear cómo: “El inicio de un desastre anunciado”, debido a la desidia, avaricia y ambición del hombre.

      Para nadie es un secreto que la inestabilidad en Asia se ha convertido en un verdadero polvorín. Cualquier chispa producirá una explosión dantesca cuyos efectos colaterales afectará todo el globo terráqueo.

     El conflicto interno de Siria y el bipolarismo de intereses que existen entre las dos grandes potencias mundiales; además de las actividades que renacen en la península de Corea, son las pruebas contundentes, de que no podemos vivir en paz y armonía. De que en efecto, las predicciones de Jesús se están cumpliendo a cabalidad. Él sabía que la naturaleza pecaminosa del hombre lo incitaría a la violencia, a la convulsión y al caos. Esa inestabilidad viene a recordarnos las señales del advenimiento del Mesías y a reafirmarnos, que sus palabras se están cumpliendo con cada párrafo de noticias y con cada pequeño acontecimiento que forma parte de la historia.


     Está probado que el hombre carece de la fórmula necesaria que asegure la estabilidad entre los diversos países que conforman el globo terráqueo. Haciendo una paráfrasis del segundo gran mandamiento: ¡hoy día conocemos más de tecnología y somos más modernos, pero no hemos aprendido a amarnos los unos a los otros; ni tan siquiera a superar nuestras diferencias!

     El reciente bombardeo autorizado por el actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump a una de las bases militares del régimen del presidente sirio, Bashar al-Ásad en represalia por el presunto uso de armas químicas contra la población civil, ha vuelto a levantar rumores de posible enfrentamiento entre Rusia y USA. El presidente ruso, Vladimir Putin, quien defiende el régimen sirio, junto con el régimen de Irán, condenaron el bombardeo y afirmaron que tomarán represalia si USA intenta otra acción militar contra Siria.
     Debemos tener en cuenta, que evidentemente, Rusia no quiere ver un colapso en el gobierno de Siria debido a que tiene intereses estratégicos y políticos en ese país; además de una gran inversión militar y económica. Por lo que otro ataque de USA desataría un enfrentamiento entre estas dos súper potencias con arsenal nuclear. Situación que no se había visto desde la “guerra fría”, y según analistas, cualquier error de cálculo, podría desatar una inminente Tercera Guerra Mundial.
     Algunos teólogos (cristianos y musulmanes) consideran que el conflicto de Siria y su capital Damasco, fue profetizado por Isaías y Jeremías, y que ambos profetas, ponen en contexto una serie de profecías del fin de los tiempos que tienen que ver con los juicios de Dios sobre los vecinos y enemigos de Israel que anteceden –u ocurrirán durante– “La Gran Tribulación”. “He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas. Las ciudades de los alrededores serán abandonadas, en majadas se convertirán; dormirán allí, y no habrá quien los espante. Y cesará el socorro de los reinos del Norte, y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos” (Isaías 17:1-3). “Acerca de Damasco. Se confundieron Hamat y Arfad, porque oyeron malas nuevas; se derritieron en aguas de desmayo, no pueden sosegarse. Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó temblor y angustia, y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto” (Jeremías 49:23-24).
     Además de Siria, existe otro conflicto en la región. Me refiero a Corea del Norte, con su joven, enigmático e inexperto líder Kim Jong-Un, quien ha querido seguir los pasos de su padre, el extinto y recalcitrante líder Kim Jong-il, al tomar una actitud beligerante y desafiante a la disposición de la ONU (Organización de Naciones Unidas) manteniendo su retórica de fortalecer su ejercito y proliferar su arsenal armamentístico incluyendo el desarrollo e implementación de energía atómica y fusión nuclear; amenazando incluso, con atacar su vecino y hermano país, Corea del Sur y los intereses de su aliado, los Estados Unidos de América. Desde luego que este tipo de amenazas, pone en riesgo la estabilidad de toda la región, y abre interrogantes sobre el papel que jugarán los vecinos (Rusia, China y Japón) ante un evento de gran envergadura que implique la incursión terrestre de tropas, el uso de bombas nucleares y radioactivas de ambos lados. Y por supuesto, siempre estará presente la disyuntiva de esos países vecinos de favorecer o condenar una incursión militar por parte de ambos bandos.
      Con la disposición del envío de la tercera flota naval de USA a la península de Corea y navíos rusos en esas aguas, podemos decir: que “soplan vientos de guerra, y los tambores están listos para resonar”. La incertidumbre sobre un posible desastre nuclear será un acertijo que tendremos que descifrar a medida que transcurren los días, las horas y los minutos.
     La preocupación es inevitable, ya que en una ocasión, el presidente ruso, Vladimir Putin advirtió que un eventual conflicto bélico atómico tendría consecuencias mucho más graves que el accidente nuclear de Chernóbil (tragedia que todavía hoy, las organizaciones internacionales no se ponen de acuerdo sobre el número exacto de decesos debido a la radiación y la incidencia de cáncer en toda la región; aún después de 26 años de haber ocurrido. En ese respecto, existen organizaciones que consideran que los muertos debido al accidente de Chernóbil ascenderá a los millares a medida que pase el tiempo).
    
     No obstante, un estudio científico basado en un modelo informático advierte que un intercambio de ataques nucleares limitados entre USA y Corea del Norte, causaría incendios urbanos masivos y el ascenso de 5 millones de toneladas de hollín hacia la atmósfera. El hollín absorbería suficiente radiación solar para calentar los gases circundantes, poniendo en marcha una serie de reacciones químicas nefastas creando un agujero casi global en la capa de ozono, y disparando de inmediato en todo el mundo una avalancha de problemas de salud y desastres medioambientales durante al menos una década. Ante estos datos tan espeluznantes, es preocupante saber, que sólo con presionar un botón, podría acontecer una catástrofe a niveles nunca visto en la humanidad.
    
     ¿Acaso creen que el conflicto sólo afectará esa región? La transcendencia puede tomar proporciones dantescas, si pensamos por un momento que en el Medio Oriente, también existe un régimen que detesta y desconoce el Estado de Israel”, y es enemigo acérrimo de su aliado, “Los Estados Unidos de América”. Régimen, que dicho sea de paso; también está procurando enriquecer elementos radioactivos para una posible construcción de armas atómicas. Me refiero al régimen de Irán… ¿Se quedará el Primer Ministro de Irán cruzado de brazos ante un conflicto con Corea del Norte o se unirá al conflicto?...El asunto es complejo, debido a las sanciones establecidas por el organismo mundial, las sombras de un pasado de animadversión que impera entre los bandos, los agitadores anónimos que se esconden detrás de las cortinas y la carencia de nobles deseos para negociar una salida rentable que beneficie a las partes en conflicto. Los expertos sólo pueden hacer conjeturas, pero ¡Dios es el único que tiene el control de los eventos futuros!
     No podemos culpar a uno y defender al otro; los países en conflictos con sus líderes al frente, son responsables del nivel de tensión existente en esa región del mundo. Ambos bandos, con sus acciones y ejercicios militares, están provocando una situación que puede escapar de sus manos, con consecuencias funestas e impredecibles para todas esos habitantes indefensos que prefieren vivir en paz. Espero que las amenazas del joven Kim Jong-Un sean sólo fanfarronadas y gestos bravucones de un megalómano empedernido que quiere divertirse jugando a la guerra.
     Sólo esperamos que Dios intervenga para que las palabras no pasen a la acción. Aunque no debemos descartar de que estos acontecimientos pueden ser principios de dolores y una prueba más de que la inminente venida de Cristo en busca de su pueblo está muy cerca.
     Lastimosamente, la belicosidad del hombre no cambiará, y el retorno de Jesús en busca de su pueblo puede ser en cualquier instante, por lo tanto, es el momento propicio para meditar y reflexionar sobre nuestra condición espiritual. ¿Estamos listos para un eventual encuentro con Jesús?... Si la respuesta es negativa, ¿Qué esperamos para acogernos a la gracia que Él nos brinda?
     Reflexionemos en el siguiente versículo: “Más vosotros hermanos, no estén en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón; porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.” (1 Tesalonicenses 5:2-4).
 
 ¡Dios los bendiga rica y abundantemente!
 
Frank Zorrilla