martes, 21 de mayo de 2024

"LOS ATAJOS MENTALES QUE DESAFIAN EL RAZONAMIENTO LÓGICO: Sesgos que nos Convierten en Seres con Prejuicio."


No todo lo que piensas es beneficioso
Mis queridos amigos y hermanos,

“La mente humana es perezosa y tiende a simplificar las decisiones a través de heurísticas.”



     En psicología existe un término muy conocido por los especialistas de la mente humana que, define la forma cómo el ser humano percibe la realidad; se le denomina: “Sesgo Cognitivo.” En el argot popular podríamos llamarlo: “filtro para procesar lo que vemos y oímos desde nuestra perspectiva.” En términos prácticos, me estoy refiriendo a ese efecto psicológico que provoca una alteración del procesamiento de la información, lo que permite o genera en las personas, una distorsión o interpretación irracional de la percepción de la realidad; lo que invita a los expertos de la mente humana a pensar que esa interpretación de la realidad en las personas, no es más que, una predisposición psicológica para llegar a conclusiones rápidamente, a pesar de carecer de toda lógica. Entonces, podemos también denominarlo: “prejuicios cognitivos” o “Atajos mentales.”

  

Sesgo de falso consenso
     Los seres humanos en la medida que crecemos, nos moldeamos a ver la realidad a través de filtros de vivencias y experiencias. En palabras simples, la gran mayoría de nosotros, no ve la realidad de manera objetiva, sino más bien, subjetiva. Añadimos ciertos parámetros, cambiamos el lente para ver las cosas, e introducimos ciertos valores prejuiciados para interpretar lo que nuestros sentidos nos permiten captar.  En fin, interpretamos la realidad conforme a la crianza, conforme a cómo filtramos esa realidad en nuestro cerebro. 


     “El miedo a perder es más intenso que el placer de ganar, por lo que tomamos decisiones irracionales basadas en evitar riesgos.”

    

Cultiva tu intelecto
     La génesis del término: “sesgo cognitivo” en psicología fue introducida por Daniel Kahneman en 1972, y surgió de su experiencia con la imposibilidad de las personas de razonar intuitivamente con órdenes de magnitudes a gran escala. En efecto, la etimología de la palabra: “Sesgo” se deriva del antiguo provenzal al francés antiguo, significando: “de lado, de reojo, algo visto rápidamente sin analizarlo.” Es así que cuando estamos frente a diversas informaciones, solemos dar mayor credibilidad a aquellas relacionadas con nuestras propias creencias, y tomamos, en base a ellas, decisiones que pueden estar “sesgadas” debido a la omisión del resto de la información. Es decir, llegamos a conclusiones rápidas y apresuradas sin existir una base analítica procesada a través del intelecto.   

    

Interpretación individual
     Un mensaje, una visión puede ser compartida a una multitud, y cada quien interpreta lo escuchado o visto de manera distinta. Pero, ¿por qué se produce esa dicotomía o interpretación de la realidad cuando todos escucharon o vieron el mismo mensaje?…


     Según los expertos, los prejuicios cognitivos obedecen a determinados procesos donde, tanto influye: el procesamiento heurístico o atajos mentales, a las motivaciones de carácter emocional y moral, como también la influencia social. No obstante, y según las investigaciones hechas por la psicología cognitiva, existen numerosos sesgos, los cuales son estudiados para corregir el flagelo que estos producen en el entramado social. Aquí la lista de los sesgos más estudiados.


  • Sesgo de correspondencia: Es la tendencia a atribuir en exceso el comportamiento de otros a características internas y estables de su personalidad, ignorando los factores situacionales o contextuales que pueden haber influido en dichos comportamientos. 

  • Sesgo retrospectivo: Mediante este sesgo, percibimos los eventos pasados como más predecibles de lo que fueron. Es una trampa cognitiva que distorsiona nuestra percepción del pasado. ¡Nuestra memoria es selectiva y reconstruye los recuerdos de forma distorsionada! 

  • Sesgo de confirmación: Somos proclives a encontrar o recordar información que refuerce nuestra postura y confirme nuestras percepciones o hipótesis previas. ¡Somos proclives a querer influenciar con nuestras creencias y descartar aquellas que las contradiga! 

  • Sesgo por interés personal:  Tendemos a percibir nuestros fracasos como circunstanciales, pero consideramos que nuestros éxitos son debido a nuestro mérito. ¡La falta de control personal nos hace más propensos a tomar decisiones irracionales!

  • Sesgo de favoritismo endogrupal:  Es esa tendencia a valorar de forma positiva a los miembros de su propio grupo. Sin embargo, no tienen la misma valoración para otros grupos. Los demás están equivocados. La mentalidad de grupo nos lleva a tomar decisiones irracionales solo para estar de acuerdo con los demás. 

  • Efecto Halo: Si identificamos un rasgo positivo en una persona, tendemos a extrapolarlo a todas sus facetas. Lo mismo ocurre en lo que respecta a los rasgos negativos. 

  • Efecto del falso consenso: Este sesgo sucede cuando pensamos que existen más personas en acuerdo con nuestra opinión de la que realmente es. Son personas que consideran que su visión del mundo es compartida por muchos.

  • Efecto Forer: A este sesgo también se le denomina: Falacia de validación personal. Esa tendencia a sentirnos identificados por descripciones de personalidades generales que puede identificar a cualquiera. Como por ejemplo en los signos zodiacales. ¡El cerebro humano es propenso a creer en supersticiones y patrones que en realidad no existen!

  • Efecto Arrastre: Se denomina así a la tendencia a seguir o copiar modas o hacer algo que mucha gente hace sin hacer una reflexión sobre eso que queremos copiar. ¡La tendencia a seguir la norma social nos impide cuestionar las decisiones colectivas y buscar alternativas más racionales!  

     Sin duda, los sesgos cognitivos pueden ser de utilidad en algunos casos, pero también pueden llevarnos a cometer graves errores o equivocaciones. De ahí que debemos tener cuidado con los prejuicios cognitivos; ya sean estos positivos o negativos, porque esos prejuicios no son más que una distorsión de la realidad de acuerdo a nuestro criterio o procesamiento mental.

    

     No obstante,
¿son los sesgos cognitivos, atajos mentales o prejuicios cognitivos una tendencia nueva en el comportamiento humano?
 


     Desde luego que ¡No! Ya el sabio Salomón nos advertía sobre el error de emitir juicios o tomar ciertas acciones sin razonar conscientemente sobre la objetividad de la realidad que nos ocupa. 
     “Hijo mío, sé prudente y no pierdas de vista la discreción, porque ellas te llenarán de vida y te adornarán como collar.” (Proverbios 3:21-22).

      La prudencia es una virtud que dispone la razón práctica para discernir en toda circunstancia, nuestro verdadero porvenir. La prudencia es sinónimo de cordura, de sensatez, de buen juicio.
     “No es bueno actuar sin pensar; la prisa es madre del error.” (Proverbios 19-2).

  

     Los sesgos cognitivos, atajos mentales o prejuicios cognitivos deben ser cambiados por la “prudencia”, porque esta es una propiedad de Dios. Así lo podemos corroborar en la reflexión que hace Salomón cuando dice:

     “Yo, la sabiduría, habito con la prudencia, y hallo el conocimiento y la discreción.” (Proverbios 8:12). 

     Ser prudente es tener o mostrar un juicio cuidadoso sin sesgos o atajos mentales, ni emocionales, ya que nuestras emociones juegan un papel fundamental en nuestras decisiones y a menudo nos llevan a cometer errores. 

    

     En resumen, los sesgos cognitivos o atajos mentales, son un ejemplo de hasta qué punto, nuestros pensamientos adoptan rutas insospechadas, muchas de las cuales, desafían la racionalidad, la prudencia y la cordura, llevándonos a tener una visión distorsionada de la realidad objetiva y haciendo que esa percepción de la realidad nos conduzca a cometer errores; tanto en la evaluación de personas y/o de circunstancias. Esto es así, porque al hacer un análisis a la ligera sin antes procesar lo que vemos y oímos desde una perspectiva razonable, y al tomar en cuenta variables subjetivas en lugar de objetivas, despreciamos la oportunidad de edificarnos en una nueva visión del mundo. 

 


     Recordemos que: 
“Nuestra mente es una fábrica de prejuicios y, a menudo, nuestras intuiciones están equivocadas.”



¡Dios los bendiga y los guarde!


Frank Zorrilla



                         


lunes, 6 de mayo de 2024

NUESTRAS HUELLAS EN EL CAMINO COMO ESTELAS EN EL MAR

Mis queridos amigos y hermanos,


    

     Cuando apenas era un adolescente, me encantaba escuchar un poema interpretado por ese gran artista español, Joan Manuel Serrat; aún cuando quizás, la poca madurez de los años, no me permitieron reflexionar en sus sabias estrofas, sus sofisticados e intrincados versos y el profundo mensaje que encierra su elegante prosa. Hoy, con la calidez y la pausa de los años, me detengo a meditar en esta meta poesía lírica inspirada en la vida misma para robarle tiempo a los años. Me refiero al poema: “Cantares” escrito por el célebre poeta español: Antonio Machado. 


     Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse…

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
'Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…'

Golpe a golpe, verso a verso…

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
'Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…'

Golpe a golpe, verso a verso…

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
'Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…'

Golpe a golpe, verso a verso.”


Antonio Machado


  

     La poesía lírica se caracteriza por la introspección y la expresión de los sentimientos, y el poeta en sí, no narra una historia propiamente dicha, sino que expresa una emoción determinada a través de simbolismos. Utiliza la parte emotiva del ser humano en los intrínsecos caminos que ofrece la vida y sus pisadas mientras vive en estado de conciencia.  

   

     En estos versos, se nota que el poeta, de manera metafórica, semántica y emotiva nos invita a considerar la vida como un viaje en el que cada paso. Es una oportunidad parar crear, dar amor y aprender; en lugar de aferrarnos a la gloria, a las nostalgias o a las memorias de los demás. Es una profunda reflexión sobre el paso del ser humano por el mundo y la importancia de la experiencia personal por encima de la fama o el reconocimiento eterno. ¡Todo pasa, y todo queda!… Y en última instancia, el poder de nuestros actos queda afectado cuando nuestra libertad y situación para tomar decisiones se ven reducidas a un espacio-tiempo. 
   
     No existe algo mas inútil que quedar rezagados en nuestras memorias mientras nos perdemos la gloria de un tiempo presente que, además de ser fugaz, es también, efímero. El mundo seguirá su marcha inexorablemente y nada remediamos con un pasado que no tiene retorno.  A pesar de los golpes que da la vida, debemos proseguir el rumbo sin detenernos, porque la vida es una obra de teatro donde las escenas no permiten ensayos. ¡Todo pasa, y todo queda, solo quedan las memorias de nuestras travesías en el viaje de la vida!…

    

     ¡Fuimos creados para ser felices! Pero nos complicamos la existencia eligiendo un dualismo patético: ser condicionales y circunstanciales. Condicionales al afecto y circunstanciales a los momentos. Olvidamos lo frágil que es la vida y obstinadamente nos empeñamos en viajar con equipajes emocionales pesados que no nos permiten disfrutar el camino. ¡Somos como burbujas de jabón!… Soplos de vida que con el tiempo se desvanecen y dejan de existir. Procrastinamos el vivir el aquí y el ahora; viviendo preocupados por lo que nunca tendremos, por lo que nunca podremos, por lo que nunca lograremos. ¡Descuidamos el disfrutar del viaje, sólo pensando en el destino! Mientras, se nos va la mitad de la vida planeando y postergando, y desafortunadamente, gran parte del placer de vivir la ignoramos. ¡No postergues la felicidad mientras caminas en los senderos de la vida!

    

     Este poema nos recuerda que, la vida es: lo que nos va aconteciendo mientras vamos haciendo otros planes. La dinámica continua su curso indetenible en los procesos de cambio; esto es así porque mientras planificamos ser padres, los hijos van creciendo, luego queremos rectificar como abuelos lo que no hicimos como padres, postergamos el afecto hasta que reconocemos la ausencia…¡Ríe todos los días aunque no sepas por qué!... ¡Ama todos los días aunque no comprendas las razones!

    

     En los senderos de la vida lo más importante no es lo que hacemos, sino en quién nos estamos transformando mientras lo hacemos. Nos preocupamos por sandeces y ligerezas del camino y en la meta o destino, pero nos olvidamos de reír, de cantar, de gozar los momentos que nos inspiran, de los momentos que nos fortalecen, de los momentos que nos da la experiencia para no volver a cometer los mismos errores. ¡Nos pintamos de sol, ignorando que también el astro luz tiene su ocaso donde su luz se quiebra!… ¡Aquí sólo estamos de paso, luego retornamos a casa; donde moran las estrellas!

     ¿Para qué nos sirve vivir en amargura, en tristeza y seguir lamiendo las heridas y cicatrices que nos dejó el pasado? ¿Para qué malgastar el tiempo en huellas que no detendrán al tiempo?… 

   

     Nuestro tiempo en esta Tierra es tan corto, que detenernos a pensar en lo pasado, es correr a atrapar el viento y restarle tiempo al presente. Olvidamos que para disfrutar de la vida se necesita el  hoy; y el hoy es el día del resto de nuestros días para ser felices. No obstante, nos complicamos la existencia al tratar de cambiar a los demás y no a nosotros mismos. Somos artistas y nuestras circunstancias nos ofrecen pinceles para dibujar vidas grandiosas llenas de exquisitos frutos, más nuestras decisiones estropean lo que puede ser nuestra obra maestra.¡Somos lo que pensamos, y la felicidad de la vida depende de la calidad de nuestros pensamientos!      

    

     Las Sagradas Escrituras como manual de vida nos insta a caminar los senderos de la vida en congruencia y propósito de los planes divinos. Nos advierte que, “ancho y espacioso es el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por el.” También nos advierte que, en el mundo tendremos aflicciones, pero el gran apóstol Pablo nos sugiere vehementemente: “Sean agradecidos en Toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.” (1 Tesalonicenses 5:18).

      “Porque veo al final de mi rudo camino, que yo mismo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje las mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas.” Amado Nervo.

    

     Caminante, si al virar la vista atrás te das cuenta que las sendas que has recorrido han sido espinosas, escarpadas y abruptas, ¡no desmayes! Siempre podemos reivindicarnos y ser mejores arquitectos para seguir en el camino del éxito, de la felicidad y de la confraternidad, Recordemos la promesa del gran Maestro"¡Yo soy el camino, y la verdad y la vida…Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar!”


¡Dios los bendiga rica y abundantemente!


Frank Zorrilla