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lunes, 1 de mayo de 2017

DISONANCIA ALIMENTICIA EN UN CUERPO PURAMENTE ELÉCTRICO


Mis queridos amigos y hermanos,

    

“LOS ALIMENTOS QUE USTED COME, PUEDEN SER LA FORMA MÁS SEGURA Y MÁS POTENTE DE MEDICARSE, O LA FORMA MÁS LENTA DE ENVENENARSE”. 

     ¡Cuánta razón tiene Ann Wigmore en la cita que acabas de leer! Sin lugar a dudas, nuestro “templo” o “cuerpo biológico” está diseñado cómo un sistema autónomo perfecto, capaz de regenerarse y asimilar cambios drásticos en su estructura interna o molecular a través de los procesos homeostáticos o procesos de retroalimentación y control para mantener un balance equilibrado. Esto es, produce en su interior, respuestas adaptativas al ambiente exterior, con el fin de mantener la salud. ¡Cuánta perfección en este conjunto de órganos, glándulas, osamenta, válvulas de control, tejidos  y tubos de comunicación y/o de control (arterías y venas) con energía!

     Sí, en verdad no existe mayor perfección en el universo que el cuerpo humano. Sus funciones, tanto síncronas como asíncronas; transmisoras, reguladoras y de control, forman un sistema complejo, con unidades individuales trabajando unísonas y gobernadas por un ente existencial que reside dentro de cada ser, y que hace posible la capacidad vibratoria; primero a nivel sub-atómico, biomolecular, y luego a nivel celular para producir movimiento, y conectarnos con nuestro mundo externo a través de la interacción de estímulos - respuestas. 

     ¡Y pensar, que este gran sistema, como es nuestro cuerpo, procede de partículas sub-atómicas, átomos y moléculas, extraídos literalmente del polvo de la tierra! ¿Acaso lo dudas?….

     Aunque te resulte descabellado, este sistema tan complejo como es el cuerpo humano, en su estructura atómica está formado por átomos de Carbono, Hidrógeno y Oxígeno en un 99% y por elementos traza en 1%. Nuestro cuerpo contiene 102 minerales, de los cuales, 70 de ellos son: “Necesarios para la vida”.         

A- Elementos Biogenéticos o Bioelementos Primarios (necesarios para la vida humana) en una proporción de 1% del peso del cuerpo. Pertenecen a este tipo: El Carbono (C), el Oxígeno (O), el Hidrógeno (H), el Nitrógeno (N), el Calcio (Ca) Y el Fósforo (P).

B- Bioelementos Secundarios, aquellos cuya concentración en las células están entre 0.05 y 1 % del peso del cuerpo. Entre ellos se encuentran: El Sodio (Na), el Potasio (K), el Cloro (Cl), el Magnesio (Mg), y el Azufre (S).

C- “Oligoelementos”, aquellos que se encuentran representados por átomos cuya concentración celular es menor de 0.05 %. Entre ellos se encuentran: El Fierro (Fe), el Cobre (Cu), el Manganeso (Mn), el Flúor (F), el Zinc ( Zn), el Molibdeno( Mb), el Boro (Bo), el Silicio (Si), el Cobalto (Co) el Yodo (I) y el Selenio( Se). Estos elementos son llamados también: “Elementos trazas”, por la baja concentración en que se encuentran. 
    
     Todos estos elementos mencionados en los párrafos anteriores, se encuentran o forman parte del planeta Tierra donde vivimos, por lo tanto, la cita bíblica de Génesis 2:7: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra”, es científicamente comprobable y es rotundamente correcta. Por lo tanto, podemos decir: ¡Sin lugar a dudas, fuimos creados usando material de la tierra, como materia prima!

     Por lo que hemos visto hasta ahora, nuestro cuerpo es “eléctrico”, porque todos los minerales biogenéticos son conductores de electricidad. Además, nuestra composición liquida es 80% agua y la parte esencial de las células sanguíneas es “hierro”. Nuestro Cerebro en su estructura interna se compone de Carbono y Cobre (esta combinación produce electricidad en nuestras neuronas). En palabras simples, la composición electro química de nuestro cuerpo, más ese soplo de vida (energía del Creador), originó movimiento; primero en forma metafísica, con el mentalismo o energía taquiónica, y luego energía cinética a través del movimiento interno que produce a su vez, un movimiento externo para una reacción estimulo - respuesta.  Somos, la manifestación viva de procesos bioquímicos. Una gran fuente de energía interna manifestada en el mundo físico. ¡Somos creación divina a su máximo esplendor!

     Entonces, si tenemos un cuerpo tan perfecto, ¿por qué envejecemos, padecemos enfermedades, y morimos?- Sin tener que caer en hipótesis sub-realistas o teorías conspirativas, la respuesta radica en su totalidad y sin exagerar, en lo que entra a nuestro sistema a través de la boca. Somos intoxicado diariamente, y al mismo tiempo, somos envenenados paulatinamente con lo que comemos y bebemos. ¡Esa es una realidad indiscutible! Somos seres diseñados para que nuestros órganos trabajen en un ambiente “alcalino” (concentración de iones de hidrógeno mayor a 7),y en lugar de esto lo ponemos a trabajar en uno “acido” (concentración de iones de hidrógeno menor a 7).

     Dios diseñó el cuerpo humano a su imagen y semejanza. “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:27). ¡Dios es perfecto, por tanto, y por inferencia, somos perfectos! Como es lógico, el hombre como organismo vivo, necesita nutrirse para alimentar sus células y órganos; por lo tanto, Dios proveyó un régimen adecuado para alimentar ese organismo vivo. Es decir, creó alimentos afines como materia biológica para proveer todos los nutrientes esenciales y mantener ese cuerpo eléctrico funcionando eficientemente. “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).Y te preguntarás: ¿de dónde podremos extraer los minerales eléctricos que necesitamos?- Precisamente, de las plantas que Dios creó... ¿Sabías que las plantas son las únicas que tienen la capacidad de convertir los minerales sólidos de la tierra en forma líquida?- Definitivamente, ¡Dios es un Ser PERFECTO, GRANDIOSO Y MUY SABIO!

     También, en su gran omnisciencia, y como tenía conocimiento de la desobediencia del hombre; en su gran amor por lo creado, Dios diseñó frutas y verduras que tienen capacidad para producir sustancias o compuestos (fitonutrientes o fitoquímicas) para proveer curación o remover cualquier toxina o elemento patógeno (infecciones virales, bacterianas y micóticas) que entre a nuestro cuerpo, o entre en nuestro campo bioplasmático o haga contacto con nuestra piel. “El Señor hizo brotar las plantas medicinales, y el hombre prudente no las desprecia” (Eclesiastés 38:4). De hecho, la Biblia menciona más de 200 plantas medicinales y la manera de usarlas.

     Como todo sabemos, el hombre, como gran depredador, contamina todo a su paso, produciendo daño a la atmósfera y al medio ambiente. Todos esas contaminaciones antropogénicas, producen mutaciones en nuestro sistema celular, y por ende, dañan nuestros cromosomas, produciendo radicales libres, calcificaciones y acides a un cuerpo puramente alcalino. Pero, ¿creen ustedes, que la capacidad destructora del hombre termina ahí?- ¡Claro que no! No olvidemos los grupos elitistas, aquellos que, no sólo quieren manipularnos a su antojo y convertirnos en autómatas, sino también, producir dinero a costa de nuestra salud. Entonces, ¿dónde radica la estrategia para mantenernos enfermos mental y físicamente?- ¡EN LA COMIDA Y BEBIDA QUE CONSUMIMOS! 

     Una de las inversiones más grandes que hacen los hombres de negocios radica precisamente en la industria farmacéutica. No existe la menor dudas de que la industria farmacéutica nos quiere ver “bien”. Sí, “bien enfermos”…Alucinamos, si pensamos que esta industria quiere encontrar la medicina para curar el Cáncer, la diabetes, el lupus, y otras enfermedades, cuyos tratamientos, son muy costosos. ¡Esto significaría la quiebra de sus jugosos negocios! Mientras más enfermedades físicas y mentales, mucho mejor para ese grupo de “sanguijuelas” que se nutren del dolor ajeno. 

     MIENTRAS más consumimos alimentos con alto contenido de: “almidón” y “sangre”, más rápido hacemos que nuestro cuerpo trabaje en un ambiente ácido, produciendo una alta concentración de “mucosidad” en diversas partes del cuerpo. ¡Muy conveniente a la industria farmacéutica!- ¿Qué sucede en un cuerpo eléctrico con alto contenido de acides y mucosidad?- Simplemente, no existe una buena conductividad en nuestro sistema bioeléctrico. Esto es como: esperar que tu teléfono celular funcione correctamente estando sus componentes electrónicos corroídos o sulfatados. La corriente de electrones no circula eficientemente, produciendo fallo en el aparato. RECUERDA que nuestro cuerpo está formado por “átomos superconductores”, “por tanto, y por analogía, donde quiera que se deposite la mucosidad, no existirá una buena conducción de nutrientes y minerales. De ahí las dolencias y enfermedades. 

     Como podemos asimilar de los párrafos anteriores, la única forma de mantenernos sanos, física y mentalmente, es teniendo cuidado con los alimentos y bebidas que consumimos. Piensa por un instante que, ya no existen muchos alimentos naturales en los expendios de comida. Todos son procesados usando química para enfermarnos. Lee los factores nutricionales, y te darás cuenta que el alimento que llevarás a tu boca tendrán alto contenido de: Azúcar, sal con yodo, sabores artificiales, colores artificiales, conservantes,grasa saturada, gluteina, etc, etc, etc. Todos sin excepción contienen un común denominador: “Cianuro” el cual es muy perjudicial para la salud. ¿qué ocurre con el agua que bebemos?- En el agua encontramos una gran cantidad de toxinas, metales pesados y organismos patógenos como: el arsénico, el flúor, zinc, cloro, perclorato, dioxinas, polonio, guiardia, crytosporidium etc, etc. Todo esta aleación sólo ayudan a nuestro deterioro mental, y a producir radicales libres en cantidades industriales, los cuales son sinónimos de ENFERMEDADES. ¡Y PENSAR QUE ESOS METALES PESADOS CASI NO SE ELIMINAN POR COMPLETO DE NUESTRO SISTEMA!

     Ah! No olvidemos la industria genética y de los alimentos modificados por esa ingeniería moderna. Esto acrecienta el problema debido a que esa nueva ciencia, produce alimentos “híbridos”. Esto es, alimentos que no son naturales aunque sean extraídos de la tierra, ya que al ser modificados genéticamente sin que exista el proceso natural de la polinización, contienen alta cantidad de “almidón”. Entre ellos: la zanahoria, remolacha, caña de azúcar, apio, coliflor, bróculi, aloe vera, etc. ¡No nos engañemos!, existe un plan malévolo para disminuir y atrofiar nuestra capacidad mental y al mismo tiempo, enfermar nuestro cuerpo. No es casualidad de que hoy somos menos inteligentes; de que NO PENSAMOS como seres racionales; que somos menos espirituales, más violentos, más depresivos, más apáticos y menos emotivos. Que seamos más vulnerable a enfermedades virales y que existan mayor incidencia de células cancerosas. ¿Será todo esto casualidad del destino o un plan bien estudiado?

     RECORDEMOS, QUE SOMOS LO QUE COMEMOS. Y la única manera de mantener la MENTE y el CUERPO saludable es volviendo a la dieta por excelencia que proveyó el Creador para un cuerpo eléctrico como es el tuyo y el mío. 
 
¡Dios los bendiga rica y abundantemente!
 
 
 
 Frank Zorrilla
 
 




 




 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

miércoles, 26 de abril de 2017

FORASTERO EN TIERRAS DE NADIE


Mis queridos amigos y hermanos,

     “Exige el apuro para levantar la carpa con destino incierto, abandonando con nostalgia y roto corazón lo que no es extraño; extendiendo las alas cómo águila para surcar los cielos contra el viento; desafiando el peligro con gallardía y dejando huellas de forastero en suelo ajeno; peregrino cargando equipaje ligero y usando las manos cómo herramienta. Son compañeros de travesía, sueños salpicados con piscas de utopías y espejismos de conquistas en pos de una Canaán que fluye leche y miel.
Más, no existen conquistas sin afrontar retos; grandes batallas esperan contra imponentes Golliats que cómo murallas, impedirán el paso para hacer añicos, las aspiraciones, deseos y sueños. El néctar de la victoria es anhelable al paladar, pero inevitablemente, y como en todas las batallas, habrán derrotas y ante la agonía que esta produce, sólo la perseverancia y la voluntad son las mejores aliadas.”

                                                  Frank Zorrilla

     Este poema hace referencia al emigrante, aquel/aquella que un día decidió abandonar su tierra motivado  por una o varias condiciones migratorias: En busca de libertad política y/o religiosa; por seguridad social; por cambiar su status económico; por ideales de prosperidad; etc, etc. Desde el punto de vista antropológico social, la migración de los seres humanos es un fenómeno mundial y está presente en todas las épocas de la historia y en todas partes de nuestro planeta.

      El fenómeno de la migración, ya sea la emigración (la salida de personas de un país, lugar o región, para establecerse en otro país), como la inmigración (la llegada a un país o lugar de personas procedentes de otro país) han sido registrados tanto en la historia, como en la prehistoria de la humanidad, haciendo referencia a los grandes movimientos culturales, económicos, geográficos y políticos que han dado origen a través de los tiempos a desplazamientos en masa de la población, tanto espontáneos como forzados. Por lo que ese fenómeno de la migración, es objeto de constante estudio por antropólogos, sociólogos, psicólogos, debido precisamente a su complejidad y a los efectos colaterales positivos/negativos que produce.

     En estos tiempos modernos, el movimiento de personas desde una región a otra es un fenómeno muy complejo, por lo que la sociología de las migraciones (como disciplina que estudia esa faceta natural del hombre) interactúa y se complementa con otras disciplinas como: la economía, la historia, la política y la religión para tener un mejor entendimiento o consenso de los procesos migratorios. Sin lugar a dudas, las desigualdades sociales y económicas han venido creciendo de una manera exagerada en el último medio siglo, tanto si nos referimos a la que existe entre los países, como la que existe entre las personas y grupos sociales. Sin embargo, los representantes políticos, en lugar de resolver las desigualdades, solo originan conflictos que agravan la situación exponencialmente, generando verdaderas crisis humanitarias que producen desplazamientos o movimientos migratorios a otras regiones y/o países.

     En este artículo, me centraré en la inmigración, o la llegada de un foráneo a un país. Y cómo mencioné en el párrafo anterior, son muchas las causas las que motivan a una persona a abandonar su país de origen por otro desconocido dejando atrás su parentela (padre, madre, hijos, esposos/a, y familiares cercanos), su cultura y círculo social. Más según los expertos, el aspecto socio económico, esa oportunidad que nos brinda otro país con mayor desarrollo tecnológico e industrial, es el motor principal que genera la afluencia migratoria; la oportunidad que ve un individuo en busca  de mejores condiciones de vida, oportunidades de empleo para progresar a través de su esfuerzo y capacidad; el anhelo de hacer realidad, sueños y aspiraciones, o quizás por la necesidad de brindar a la familia la comodidad material de un mundo exigente.

      Ahora bien, haciendo un análisis morfológico del aspecto socioeconómico (es decir, del nivel de vida de la población) de los pueblos, ¿quién o quiénes son los responsables de promover la emigración teniendo como marco, las necesidades económicas de un pueblo?- Para nadie es un secreto de que existen hombres con avara mentalidad capitalista, quienes utilizan estrategias económicas centradas solo en favorecer un territorio o área geográfica especifica, creando un desbalance descomunal a nivel macroeconómico. De ahí que el aumento del bienestar socioeconómico en los países ricos implica una enorme carga económica en los países más pobres, porque son ellos (los países ricos), los que se benefician más del crecimiento del comercio mundial y del abaratamiento relativo de los productos agrícolas, y ahora industriales, de los países más pobres. Por lo que haciendo un enfoque a nivel micro de la migración, los países más ricos con sus políticas económicas, hacen que surjan los focos de emigración debido a la pobreza que se vive en los países sub-desarrollados con una economía de mercado desigual. 

     En honor a la verdad, la decisión de emigrar hacia tierras extrañas requiere de mucha valentía, y aún a pesar de la incertidumbre que puede generar el desplazamiento a ese nuevo país donde el idioma, el clima, el factor laboral (ejercer un oficio de menor grado o diferente a su profesión) y la cultura pueden ser barreras gigantes, estas no representan un obstáculo para disuadirlo/a en su empeño de lograr sus objetivos.
 
      ¡Cuánto nos gustaría el poder movilizarnos libremente de un territorio a otro sin que existan condiciones y/o leyes que impidan nuestro paso!, al fin, la Tierra la creó Dios para que cohabitáramos como hermanos, pero como bien sabemos, el hombre al asociarse en grupos étnicos con la misma cultura en un territorio geográfico dio lugar a la formación de Estados soberanos (países).

     Los países crean leyes que regulan el flujo de personas que llegan a su territorio, y cuando un extranjero no se somete a dichas leyes migratorias, puede ser expulsado o deportado del mismo. Este es un derecho soberano que tiene cada país para ejercer su política inmigratoria como considere pertinente, aún a pesar del sufrimiento, trauma psicológico y división familiar que estas deportaciones pueden causar; exhibiendo así la irracionalidad humana, movimientos xenofóbicos (odio u hostilidad hacia los extranjeros) y la falta de empatía ante las necesidades ajenas. 

  ¿Por qué la intolerancia y xenofobia para con el forastero que sólo busca oportunidades para tener una vida mejor para su familia? ¿Por qué tanta crueldad, insensibilidad y explotación para ese extranjero que   desea, sueña y anhela ser parte de esa nueva sociedad?.... ¿Qué dice la Biblia respecto a la inmigración? y  ¿cuál es la actitud que debemos adoptar con el extranjero que pisa el suelo que consideramos nuestro?

      ¡Si los países ricos adoptaran una política mercantil equitativa con los países pobres; si ellos (los países ricos) ayudaran a fortalecer esos mercados internos, el inmigrante económico no tendría la necesidad de emigrar, ni tuviera que soportar el acoso migratorio al que se ve sometido!


Marcha por los derechos del Inmigrante
    
     En cuanto a cómo tratar a los inmigrantes, Dios le recordó al pueblo hebreo su condición de esclavos en tierras egipcias, dándole instrucciones precisas a través de varios profetas, de cómo tratar al extranjero. Instrucciones que dicho sea de paso, no caducan con el tiempo, porque los mandamientos y estatutos de Dios son eternos. 


 A) No maltratarlo ni oprimirlo. “Al extranjero no maltratarás ni oprimirás, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto” (Éxodo 22:21).
B) No robarle. “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. El salario de un jornalero no ha de quedar contigo toda la noche hasta la mañana” (Levítico 19:13)
C) Amarlo. El extranjero que resida con vosotros os será como uno nacido entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto; yo soy el SEÑOR vuestro Dios” (Levítico 19:34)
D) Ser justos. “Así dice el SEÑOR: `Practicad el derecho y la justicia, y librad al despojado de manos de su opresor. Tampoco maltratéis ni hagáis violencia al extranjero, (…)” (Jeremías 22:3).
    
       El Salmista David en uno de sus cánticos afirma: “El SEÑOR protege a los extranjeros, sostiene al huérfano y a la viuda, pero frustra el camino a los impíos” (Salmo 146:9), y según Moisés, Dios maldice a quienes corrompen sus derechos: “Maldito el que torciere el derecho del extranjero, (…)” (Deuteronomio 27:19). A groso modo, Jehová nos da instrucciones claras, de que debemos amar al extranjero; entonces, ¿por qué tratar al inmigrante injustamente, cómo si fuesen alienígenas pertenecientes a un planeta desconocido?...
 
¡La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!
 
Frank Zorrilla
 
 
 




 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 12 de abril de 2017

VIENTOS DE GUERRA ENTRE POTENCIAS...¿SERÁ EL INICIO DE LA TERCERA GUERRA MUNDIAL?


Mis queridos amigos y hermanos,

     Cuanta razón tenía uno de los principales líderes del movimiento para la defensa de los derechos fundamentales, el Dr. Martín Luther King, cuando afirmó: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos".

     Ha transcurrido mucho tiempo desde la creación de la Tierra, y si echamos una ojeada en los anales de la historia del hombre, podemos testificar con cierto nivel de certeza que en efecto, hemos evolucionado y acrecentado nuestros conocimientos científicos; inclusive, podemos afirmar con una pizca de orgullo que: ¡El mundo que vivimos hoy, es mucho mejor que el de nuestros antepasados!…Pero esta afirmación, es sólo una verdad a medias.

     Sin lugar a dudas, el hombre se ha desarrollado en varios aspectos. En el aspecto tecnológico, este siglo nos permite gozar de mayores comodidades que en los anteriores. Ese avance, nos ha permitido una vida más llevadera y amena; con placenteros medios de transporte y fabulosos pasatiempos como: Los aparatos de comunicación (radio, televisión, teléfonos), los ordenadores y la red del ciberespacio; por sólo mencionar algunos adelantos. Inclusive, podemos vociferar pragmáticamente, que en el aspecto político-social, hemos erradicado o apaciguado a su mínima expresión los focos y actos de barbarie que eran características de siglos pasados…Pero, no podemos negar que nuestra belicosidad está aún latente. Seguimos siendo los mismos…¡No hemos cambiado!

     A la medida que adquirimos más conocimientos, también desarrollamos instrumentos más poderosos y sofisticados para destruirnos. Es lamentable la escalada de violencia a la que hemos llegado, por lo tanto, no es un exabrupto decir: que la belicosidad del hombre, cómo parásito continúa vivo en su mente y corazón, y se robustece a través de los años !

     “Yo no sé con qué armas se peleará la tercera guerra mundial, pero de algo estoy seguro; la cuarta se peleará con piedras y palos” (Albert Einstein). Me uno al pensamiento futurístico de éste científico, que en su visión, vio el estudio de la materia, la manipulación de sus compuestos y los conocimientos de la energía nuclear cómo: “El inicio de un desastre anunciado”, debido a la desidia, avaricia y ambición del hombre.

      Para nadie es un secreto que la inestabilidad en Asia se ha convertido en un verdadero polvorín. Cualquier chispa producirá una explosión dantesca cuyos efectos colaterales afectará todo el globo terráqueo.

     El conflicto interno de Siria y el bipolarismo de intereses que existen entre las dos grandes potencias mundiales; además de las actividades que renacen en la península de Corea, son las pruebas contundentes, de que no podemos vivir en paz y armonía. De que en efecto, las predicciones de Jesús se están cumpliendo a cabalidad. Él sabía que la naturaleza pecaminosa del hombre lo incitaría a la violencia, a la convulsión y al caos. Esa inestabilidad viene a recordarnos las señales del advenimiento del Mesías y a reafirmarnos, que sus palabras se están cumpliendo con cada párrafo de noticias y con cada pequeño acontecimiento que forma parte de la historia.


     Está probado que el hombre carece de la fórmula necesaria que asegure la estabilidad entre los diversos países que conforman el globo terráqueo. Haciendo una paráfrasis del segundo gran mandamiento: ¡hoy día conocemos más de tecnología y somos más modernos, pero no hemos aprendido a amarnos los unos a los otros; ni tan siquiera a superar nuestras diferencias!

     El reciente bombardeo autorizado por el actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump a una de las bases militares del régimen del presidente sirio, Bashar al-Ásad en represalia por el presunto uso de armas químicas contra la población civil, ha vuelto a levantar rumores de posible enfrentamiento entre Rusia y USA. El presidente ruso, Vladimir Putin, quien defiende el régimen sirio, junto con el régimen de Irán, condenaron el bombardeo y afirmaron que tomarán represalia si USA intenta otra acción militar contra Siria.
     Debemos tener en cuenta, que evidentemente, Rusia no quiere ver un colapso en el gobierno de Siria debido a que tiene intereses estratégicos y políticos en ese país; además de una gran inversión militar y económica. Por lo que otro ataque de USA desataría un enfrentamiento entre estas dos súper potencias con arsenal nuclear. Situación que no se había visto desde la “guerra fría”, y según analistas, cualquier error de cálculo, podría desatar una inminente Tercera Guerra Mundial.
     Algunos teólogos (cristianos y musulmanes) consideran que el conflicto de Siria y su capital Damasco, fue profetizado por Isaías y Jeremías, y que ambos profetas, ponen en contexto una serie de profecías del fin de los tiempos que tienen que ver con los juicios de Dios sobre los vecinos y enemigos de Israel que anteceden –u ocurrirán durante– “La Gran Tribulación”. “He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas. Las ciudades de los alrededores serán abandonadas, en majadas se convertirán; dormirán allí, y no habrá quien los espante. Y cesará el socorro de los reinos del Norte, y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos” (Isaías 17:1-3). “Acerca de Damasco. Se confundieron Hamat y Arfad, porque oyeron malas nuevas; se derritieron en aguas de desmayo, no pueden sosegarse. Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó temblor y angustia, y dolores le tomaron, como de mujer que está de parto” (Jeremías 49:23-24).
     Además de Siria, existe otro conflicto en la región. Me refiero a Corea del Norte, con su joven, enigmático e inexperto líder Kim Jong-Un, quien ha querido seguir los pasos de su padre, el extinto y recalcitrante líder Kim Jong-il, al tomar una actitud beligerante y desafiante a la disposición de la ONU (Organización de Naciones Unidas) manteniendo su retórica de fortalecer su ejercito y proliferar su arsenal armamentístico incluyendo el desarrollo e implementación de energía atómica y fusión nuclear; amenazando incluso, con atacar su vecino y hermano país, Corea del Sur y los intereses de su aliado, los Estados Unidos de América. Desde luego que este tipo de amenazas, pone en riesgo la estabilidad de toda la región, y abre interrogantes sobre el papel que jugarán los vecinos (Rusia, China y Japón) ante un evento de gran envergadura que implique la incursión terrestre de tropas, el uso de bombas nucleares y radioactivas de ambos lados. Y por supuesto, siempre estará presente la disyuntiva de esos países vecinos de favorecer o condenar una incursión militar por parte de ambos bandos.
      Con la disposición del envío de la tercera flota naval de USA a la península de Corea y navíos rusos en esas aguas, podemos decir: que “soplan vientos de guerra, y los tambores están listos para resonar”. La incertidumbre sobre un posible desastre nuclear será un acertijo que tendremos que descifrar a medida que transcurren los días, las horas y los minutos.
     La preocupación es inevitable, ya que en una ocasión, el presidente ruso, Vladimir Putin advirtió que un eventual conflicto bélico atómico tendría consecuencias mucho más graves que el accidente nuclear de Chernóbil (tragedia que todavía hoy, las organizaciones internacionales no se ponen de acuerdo sobre el número exacto de decesos debido a la radiación y la incidencia de cáncer en toda la región; aún después de 26 años de haber ocurrido. En ese respecto, existen organizaciones que consideran que los muertos debido al accidente de Chernóbil ascenderá a los millares a medida que pase el tiempo).
    
     No obstante, un estudio científico basado en un modelo informático advierte que un intercambio de ataques nucleares limitados entre USA y Corea del Norte, causaría incendios urbanos masivos y el ascenso de 5 millones de toneladas de hollín hacia la atmósfera. El hollín absorbería suficiente radiación solar para calentar los gases circundantes, poniendo en marcha una serie de reacciones químicas nefastas creando un agujero casi global en la capa de ozono, y disparando de inmediato en todo el mundo una avalancha de problemas de salud y desastres medioambientales durante al menos una década. Ante estos datos tan espeluznantes, es preocupante saber, que sólo con presionar un botón, podría acontecer una catástrofe a niveles nunca visto en la humanidad.
    
     ¿Acaso creen que el conflicto sólo afectará esa región? La transcendencia puede tomar proporciones dantescas, si pensamos por un momento que en el Medio Oriente, también existe un régimen que detesta y desconoce el Estado de Israel”, y es enemigo acérrimo de su aliado, “Los Estados Unidos de América”. Régimen, que dicho sea de paso; también está procurando enriquecer elementos radioactivos para una posible construcción de armas atómicas. Me refiero al régimen de Irán… ¿Se quedará el Primer Ministro de Irán cruzado de brazos ante un conflicto con Corea del Norte o se unirá al conflicto?...El asunto es complejo, debido a las sanciones establecidas por el organismo mundial, las sombras de un pasado de animadversión que impera entre los bandos, los agitadores anónimos que se esconden detrás de las cortinas y la carencia de nobles deseos para negociar una salida rentable que beneficie a las partes en conflicto. Los expertos sólo pueden hacer conjeturas, pero ¡Dios es el único que tiene el control de los eventos futuros!
     No podemos culpar a uno y defender al otro; los países en conflictos con sus líderes al frente, son responsables del nivel de tensión existente en esa región del mundo. Ambos bandos, con sus acciones y ejercicios militares, están provocando una situación que puede escapar de sus manos, con consecuencias funestas e impredecibles para todas esos habitantes indefensos que prefieren vivir en paz. Espero que las amenazas del joven Kim Jong-Un sean sólo fanfarronadas y gestos bravucones de un megalómano empedernido que quiere divertirse jugando a la guerra.
     Sólo esperamos que Dios intervenga para que las palabras no pasen a la acción. Aunque no debemos descartar de que estos acontecimientos pueden ser principios de dolores y una prueba más de que la inminente venida de Cristo en busca de su pueblo está muy cerca.
     Lastimosamente, la belicosidad del hombre no cambiará, y el retorno de Jesús en busca de su pueblo puede ser en cualquier instante, por lo tanto, es el momento propicio para meditar y reflexionar sobre nuestra condición espiritual. ¿Estamos listos para un eventual encuentro con Jesús?... Si la respuesta es negativa, ¿Qué esperamos para acogernos a la gracia que Él nos brinda?
     Reflexionemos en el siguiente versículo: “Más vosotros hermanos, no estén en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón; porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.” (1 Tesalonicenses 5:2-4).
 
 ¡Dios los bendiga rica y abundantemente!
 
Frank Zorrilla