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martes, 22 de octubre de 2013

"LA COMUNIDAD CIENTÍFICA Y EL ORIGEN DEL UNIVERSO"


Mis queridos amigos y hermanos,



    
Robert Jastrow (astrónomo, físico y cosmólogo norteamericano), persona que se destacó en el ámbito científico por su participación desde 1958 en la Agencia Espacial Norteamericana, conocida como la NASA, dio grandes revelaciones sobre el "Origen del universo y la opinión de la Comunidad Científica" en una entrevista realizada por la revista evangélica: "Christianity Today", el 6 de Agosto de 1982.

     En la mencionada entrevista, Robert Jastrow dijo lo siguiente:
- "Ahora vemos cómo la evidencia astronómica apoya el punto de vista bíblico del origen del universo. Los detalles difieren, pero los elementos esenciales en la Astronomía y las historias bíblicas del Génesis son los mismos: la cadena de acontecimientos que hicieron posible el origen del hombre y todo cuanto existe, comenzó repentinamente y bruscamente en un determinado momento, en un destello de luz y energía".

     -¡Considere usted, la enormidad del problema! Dijo el científico al entrevistador que escuchaba pacientemente.

     -" La ciencia ha demostrado que el universo explotó en un momento determinado repentinamente... y podremos preguntarnos: ¿Qué causa produjo esta explosión? ¿Quién o qué puso la materia o la energía en el universo? - La respuesta según Jastrow:

     - "La ciencia no puede responder a estas preguntas, porque, según los Astrónomos: en los primeros momentos de su existencia, el universo estaba comprimido a un grado extraordinario, y consumido por el calor de un fuego más allá de la imaginación humana. El choque o impacto de ese instante debe haber destruido toda partícula de prueba que podría haber dado una pista sobre la causa o causas que originaron la gran explosión".

      El científico continúo diciendo:-"Existe un extraño anillo de sentimientos y emociones en las reacciones de los científicos con la prueba de que el universo tuvo un comienzo súbito o el famoso "Big Bang". Esas emociones y sentimientos, vienen del corazón; mientras que cualquier persona esperaría que las opiniones de la comunidad científica lleguen desde el cerebro. ¿Por qué no es así?-Se pregunta el señor Jastrow, y se contesta:

     -"Creo en mi opinión, que parte de la respuesta es, que los científicos no pueden soportar el pensar de un fenómeno natural que no puede explicarse, incluso con tiempo ilimitado y dinero suficiente para investigar".

      -"Hay una especie de religión en la ciencia; es una religión que cree que existe un orden y una armonía en el universo porque cada evento que sucede en él, puede explicarse de forma racional como: el producto de algún suceso anterior. Cada consecuencia debe tener su causa; es lo que se llama: "Causa y Efecto". En palabras simples, para el científico, no existe una primera causa". Y luego añadió:
     -"Por consiguiente, esta fe religiosa de nosotros los científicos, es violada por el descubrimiento de que el mundo tuvo un comienzo bajo condiciones en las que las conocidas leyes de la física no son válidas, y como producto de fuerza mayor o circunstancias desconocidas, no podemos descubrir. Cuando esto sucede, nosotros los científicos perdemos el control. Y si realmente examinamos las implicaciones, que esto conlleva quedaríamos traumatizados". Y me pregunto: ¿Por qué quedar traumatizados si ya Isaac Newton, lo había manifestado en su libro (Principios Matemáticos de Filosofía Natural) publicado en 1687: “Este bellísimo sistema compuesto por el Sol, los planetas y los cometas, no pudo menos que haber sido creados por consejo y dominio de un ente poderoso e inteligente...El Dios Supremo es un Ser eterno, infinito, absolutamente perfecto”.


     Después de esta plática sobre la visión científica, el señor Jastrow concluye diciendo:
-"Para el científico que ha vivido basando su fe en el poder de la razón, la historia acaba como un mal sueño. Él ha escalado las montañas de la ignorancia, y está a punto de conquistar la última cumbre, se estira para ganar la roca final ... y al llegar a la cúspide es recibido por un puñado de teólogos que han estado sentado allí por siglos."
     Es como si el señor Jastrow, hiciera eco de las palabras que pronunciase alguna vez Max Planck (Premio Nobel de Física en 1918): Para los creyentes, Dios está al principio. Para los científicos, está al final de todas sus reflexiones”.

     En definitiva, y como hago mención en el prólogo de mi libro: "CONOCIENDO A DIOS A TRAVÉS DE LA CIENCIA", - "Los postulados de la ciencia, sólo confirman la existencia de Dios" y aunque algunos insensatos hombres de ciencia no quieran doblegar su orgullo y reconocer a Dios como Creador, las pruebas son evidentes, de que sin lugar a dudas, hubo la intervención de un Ser poderoso que creó el universo y éste hecho se manifiesta en uno de sus mandamientos: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día” (Génisis 20:11).
 
     Cuánta razón tenia el Salmista cuando expresó: " El principio de Toda sabiduría es el temor a Jehová" (Salmo 111:10).  Muchas veces, el hombre peca y no reconoce a Dios por ignorancia, y aunque suene paradójico e inverosímil, Francis Bacon, tenía mucha razón al admitir: “Poca ciencia aleja muchas veces de Dios, y mucha ciencia conduce siempre a él”.  Reseñas históricas a través de los siglos, nos hablan de hombres de ciencia con convicciones claras de que nada era fortuito o casual. Mientras más incursionaban en los diversos campos de la ciencia, más fortalecida era su fe de que detrás de todo cuanto existía en el universo, se encontraba un Ser único y especial, que como dijo Albert Einstein: “No jugaba al azar, ni tampoco a los dados”.
 
     Mientras más se desarrolle la ciencia, mientras más escudriñe el hombre para emanciparse y querer desplazar a Dios como Creador del universo, más evidencias encontrarán para confirmar su existencia, porque, existe una constante. Una constante que es invariable y sostenible a través de los tiempos: “El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir” (Albert Einstein).
 
     Terminaré este artículo con la opinión de un filósofo que defendió el ateísmo por medio siglo, y que después de las  investigaciones científicas sobre el origen de la vida; investigaciones que demostraron la existencia de una “inteligencia creadora” cambió radicalmente su concepto y abandonó en el 2004 su filosofía vacía a la edad de 81 años. Me refiero al famoso filósofo Antony  Newton Flew , quien expresó lo siguiente: “Ahora creo que el universo fue fundado por una inteligencia infinita, y que las intricadas leyes del universo, ponen de manifiesto lo que los científicos han llamado la Mente de Dios. Ahora creo que la vida y la reproducción se originaron en una fuente divina”.
 
¡Que Dios los bendiga rica y abundantemente!


 Frank Zorrilla