viernes, 28 de febrero de 2014

"LOBOS CON PIEL DE CORDERO: Cómo Identificar a los Falsos Líderes Espirituales en Tiempos de Confusión"


Entre Pastor y Lobo
Mis queridos amigos y hermanos,

Cuanta razón tenía Elena G. de White al expresar:

     “La mayor necesidad de este mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren, hombres que sean sinceros y honestos en lo más íntimo de sus almas, hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde, hombres que sean tan leales al deber como la brújula al polo, hombres que se mantengan departe de la justicia, aunque se desplomen los cielos.”— 

     Hoy, como nunca antes, vivimos en una época convulsa, marcada por la escasez espiritual y la confusión moral. La alegría se torna efímera, el futuro se vislumbra sombrío, y el llamado "progreso" humano se revela como una utopía, incapaz de ofrecer soluciones reales y permanentes. Así, en un mundo donde la esperanza de vivir en paz se reduce a una ilusión, el hombre camina desorientado.
lobos confundidos por corderos
     Incapaz de encontrar respuestas a sus necesidades espirituales y abrumado por la incertidumbre escatológica, el ser humano busca soluciones que solo pueden hallarse en las promesas de Dios: promesas de redención para quienes obedecen Su Palabra y de juicio para quienes la rechazan. En una realidad donde los lobos se disfrazan de corderos, la única luz verdadera sigue siendo la que proviene del Señor. 
David Koresh
     Dotado de razón y libre albedrío, el ser humano debe decidir entre dos caminos: 
1. Obedecer los estatutos divinos e iniciar un proceso de purificación espiritual hacia la vida eterna.
2. Ignorar la ley moral de Dios y vivir según criterios humanos, desatendiendo las consecuencias eternas.
     La primera opción nos invita a congregarnos para compartir y robustecer la fe en esa promesa. Sin embargo, durante la práctica y desarrollo de esta fe, podemos convertirnos en  víctimas de las acciones y maniobras de facinerosos: “falsos líderes espiritualesque, sin el menor escrúpulo, utilizan el poder que les confiere la congregación o la jerarquía de la iglesia para satisfacer sus intereses personales. Bajo la influencia de su investidura, cometen un sinfín de actos lascivos, fechorías, iniquidades y vilezas en contra de una feligresía incauta que, como mansos corderos, es llevada al matadero por su verdugo.
     Fiódor Dostoievski, agudo crítico de la corrupción religiosa, advirtió:
Pastor Warren Jeffs
     "Quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto de no distinguir la verdad ni en él ni en torno a él."
     Su reflexión retrata con exactitud la ceguera espiritual que genera la desobediencia.   
     Desde los tiempos bíblicos, Jesús ya denunciaba a los guías religiosos corruptos que imponían cargas pesadas y desviaban al pueblo. Hoy, siglos después, ese escenario no solo persiste, sino que se ha agravado.
Curas pederastas
     Ciertos líderes religiosos no solo han amasado fortunas y vivido en la opulencia, sino que también han dado rienda suelta a sus impulsos innobles o bajas pasiones. Para lograrlo, seducen astutamente a los feligreses utilizando la Biblia como instrumento, valiéndose de interpretaciones distorsionadas. El aspecto más grave de esta situación afecta al grupo más vulnerable: los niños y adolescentes, quienes se convierten en las víctimas indefensas de estos depredadores pedófilos.     
     Entre los ejemplos más estremecedores se encuentran:
  •  Depredadores Sexuales Disfrazados de Pastores
     Casos como los de:

  • David Koresh, quien tomó a adolescentes como esposas bajo el pretexto de una revelación divina.

  • Warren Jeffs, líder fundamentalista con decenas de esposas menores de edad.

  • Los múltiples escándalos  por pedofilia y abuso sistemático en arquidiócesis católicas de todo el mundo han puesto de manifiesto aberraciones sexuales como pedofilia y actos de sodomía por parte de clérigos. Dichas acusaciones, llevadas a los tribunales, han forzado a la iglesia a desembolsar cuantiosas sumas de dinero para resolver las demandas.
Pastor José Luis Miranda

     Arthur Schopenhauer, en su crítica a la hipocresía humana, sentenció:


"La religión es para muchos un instrumento más para dominar y engañar."

     Su observación, aunque bastante pesimista, recuerda cuán fácil resulta manipular lo sagrado para fines perversos

  •      Líderes que se Enriquecen a Costa de la Fe
     La historia reciente está plagada de casos de enriquecimiento obsceno amparado en la fe, desde profetas autoproclamados dioses hasta predicadores que viven en lujosas mansiones gracias al dinero de sus seguidores. Un ejemplo emblemático es el difunto pastor José Luis de Jesús Miranda, quien se hacía pasar por la reencarnación de Dios y logró que miles creyeran en sus disparates, permitiéndole —al igual que a muchos otros— llevar una vida opulenta a costa de una feligresía ingenua. 
  • Profetas del Fin del Mundo
Jim Jones
     Se trata de líderes que, afirmando tener dones de profecía, pronostican eventos apocalípticos o cataclismos. Anuncian un inminente fin de los tiempos, desatando entre sus seguidores algarabía y confusión. En casos extremos, esto puede llegar incluso a la inmolación colectiva con la trágica esperanza de acceder al cielo.   
  • El suicido masivo de Jonestown: Este trágico evento ocurrió el 18 de noviembre de 1978 en la Guyana Inglesa (actual Guyana). Según reportes periodísticos, aproximadamente 900 feligreses de un grupo religioso (entre ellos 150 niños menores de 15 años), liderados por el reverendo Jim Jones, tomaron la decisión de quitarse la vida impulsados por el temor a un fin del mundo inminente.

  • Las reiteradas predicciones fallidas de Harold Camping, quien anunció que el fin del mundo sería el 21 de mayo de 2011, llevaron a sus seguidores a vender todas sus pertenencias e inundar las calles y los medios de comunicación con una campaña masiva para preparar a la gente para esa fecha. Lamentablemente, estos creyentes, quedaron en la indigencia debido a los cálculos erróneos de su líder espiritual, quien se atribuía dotes proféticos.
Harold Camping y el fin del mundo
       Todos estos ejemplos, demuestran el peligro mortal de depositar la fe en hombres falibles en lugar de en Dios.
     Albert Camus, cuya visión existencialista rozaba el nihilismo, escribió:
     "El hombre es la única criatura que no acepta lo que es."
     Esta incapacidad de autoatención lleva a muchos a buscar "mesías" humanos, sustitutos defectuosos de la verdad divina.
     ¿Acaso la Biblia ofrece alguna advertencia para los fieles?
     Las Escrituras no dejan lugar a dudas:
     "Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán." (Mateo 24:5)
     "Si fuere posible, aun a los escogidos engañarán." (Mateo 24:24)
     La corrupción espiritual no es un fenómeno nuevo; es una batalla antigua. Pero es una batalla para la que Dios ya nos ha provisto de armadura.
     No obstante, ¿cómo evitar ser engañados?
1- Escudriñar las Escrituras
     “Más los malos hombres y los engañadores, irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. Pero persiste tú en lo que has aprendido y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.” (2 Timoteo 3:15)
     Es que, quien conoce profundamente la verdad revelada difícilmente será seducido por la mentira.
2- Discernir los Frutos
     “Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.” (Mateo 24:11)
     Jesús enseñó que "por sus frutos los conoceréis". Si un líder vive en pecado, manipula, abusa o se enriquece con la fe de sus seguidores, su origen no es divino.
3- Obedecer los Mandamientos
     "El que dice: Yo lo conozco, y no guarda sus mandamientos, es mentiroso y la verdad no está en él." (1 Juan 2:4)
     Es que la verdadera espiritualidad se manifiesta en la obediencia, no solo en la retórica. 
4- Caminar como Cristo Caminó
      “Aquel que dice que está en Cristo, debe andar como Cristo anduvo.” (1Juan 2:6).
     La vida de Jesús es el estándar absoluto de integridad, humildad y amor. Quien no se refleja en ese modelo, nos un representante legítimo.
Cuidado con los lobos
Emil Cioran, con su amarga lucidez, escribió:
     "Lo peor no es que el mal exista, sino que se disfrace de bien."
     Su observación es un eco filosófico del llamado bíblico: el peligro más insidioso no es el mal evidente, sino aquel que se viste de luz. 
     Las Escrituras dan una advertencia contundente:
     "Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar." (1 Pedro 5:8)
     Conserva la firmeza en la fe, dedícate a escudriñar las Escrituras, sé vigilante en la oración y afiánzate en la persona de Cristo. Solo de este modo lograrás discernir y resistir los engaños de los lobos con piel de cordero.

¡La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!

Frank Zorrilla








jueves, 20 de febrero de 2014

NUESTRO APORTE COMO SERES HOMOGENEOS


Mis queridos amigos y hermanos,


     No es como vivimos, más lo que hacemos mientras estamos vivos lo que hace la diferencia. Porque la esencia de la vida consiste en hacer de ella una obra de arte.”

     Imagínate contestando la siguiente pregunta: ¿Si tuvieses el poder para cambiar o hacer algo para el beneficio de todos los habitantes del planeta, qué cambiarías o que harías? - Aunque  te parezca inverosímil, no muchas personas tienen una respuesta sensata a esta pregunta.

     Nos encerramos en nuestros propios asuntos y quehaceres, y olvidamos que existe afinidad en todo lo creado. ¡Qué no solamente son nuestras familias y el entorno de nuestras amistades lo que limita nuestras vidas! Es tanto así que, vivimos caprichosamente sumergidos en nuestros afanes rutinarios sin percatarnos que en nuestro caminar por la vida, desapercibimos la mayor parte de ella; y si dejamos un legado como memoria de nuestro pasar por este mundo, éste queda reducido en un limitado círculo social inadvertido por la mayoría.

     Sin lugar a dudas, la problemática en la creación de una sociedad más equitativa o ecuánime, siempre va a ser el punto discordante en el desarrollo del hombre, por consiguiente, pensar en erradicar la desigualdad social entre los seres humanos sería utópico e ingenuo, pero esta problemática no impide que nos hagamos una autocrítica constructiva seguida de una dinámica de acción. ¿Qué me impide actuar en beneficio de todos o alguna comunidad en particular?, ¿Cómo quiero ser recordado?, ¿Cómo mostrar mi agradecimiento por el sólo hecho de existir?

     Recordemos que durante miles de años, millones de personas han luchado y sufrido para crear las ventajas que nosotros disfrutamos hoy. Dicho sea de paso, cuando recorramos los nombres de los grandes benefactores de la humanidad, cuando meditemos en los nombres de los astrónomos, de los físicos, de los químicos, de los médicos, que con altruismo y desinterés dedicaron toda su vida a luchar contra el arcano científico para desentrañarlo, o contra la dolencia que atormenta los cuerpos; ¡recordemos que estamos en deuda con ellos! Cuando recorramos las páginas de las grandes obras literarias de la humanidad, cuando en ellas recojamos la experiencia de quienes las escribieron, y el secreto de la belleza que llama a nuestros corazones para ennoblecerlos, recordemos nuestra deuda para con sus autores. ¡Trabajaron para nosotros!


     Cuando gocemos de cada una de las ventajas materiales, que por ser tan comunes, suelen pasarse por alto con tanta indiferencia, recordemos a los incontables héroes anónimos que trabajaron para que gozáramos de ellas. En cierto modo, ¡estamos en deuda con la humanidad y debemos pagarle!

     Son tantas las necesidades sociales y las labores que se pueden realizar en beneficio de otros seres humanos con carencia; no sólo de cosas materiales, pero también espirituales. Más sin embargo, adoptamos un carácter arrogante con pinceladas de altanería, y una actitud de menosprecio al dolor ajeno. Bien se ha dicho: “Que el hombre verdaderamente grande, se distingue por su esfuerzo y su actividad, por la necesidad que siente de ensanchar en todo sentido su existencia, su nobleza y el radio de acción de sus buenas obras”...


     Me viene a la memoria una historia, o fábula que mi difunto padre me contaba cuando yo era apenas un joven que se iniciaba en la vida: -Se trataba de un rey persa que según él, siempre acompañado de su tesorero recorría las calles de su Estado para compensar las obras virtuosas que veía a su paso. De repente, se detiene a ver a un anciano que estaba plantando un árbol. Intrigado, el rey le pregunta: -¿Qué haces, buen anciano?- El anciano contestó: Siembro nogales, ¡oh rey! - El rey un poco atónito le pregunta: ¿Y para qué plantáis nogales cuyo fruto no alcanzaréis a comer?- El anciano contestó: Para pagar mi deuda con los que plantaron aquellos árboles cuyos frutos gusté en mi juventud. Con este tipo de respuesta, el rey no tuvo más que otorgarle el premio.

     Moraleja de la historia: ¡La edad y las buenas intenciones no son límites, ni obstáculo para hacer algo productivo para otras personas! 

     José Ingenieros, expresó de una forma magistral, la actitud que debemos mantener, para hacerle frente a la vida: La juventud se mide por el inquieto afán de renovarse, por el deseo de emprender obras dignas, por la incesante floración de ensueños capaces de embellecer la vida. Joven es quien siente dentro de sí la floración de su propio destino!

     Existen personas desafortunadas cuya capacidad mental y física ha sido limitada debido a diversos factores, ya sean factores externos, como: la limitación de una educación o un oficio técnico; factores internos, como son: los problemas emocionales y psicológicos debido a traumatismos diversos durante sus etapas de crecimiento y desarrollo; como también, los factores fisiológicos debido a condiciones especiales de salud. Son personas que necesitan ayuda, guía y en muchos casos, orientación para poder alcanzar su potencial y ser útiles a la sociedad. Son personas que necesitan de nuestra ayuda y soporte para ver la vida de un matiz diferente.

     Debe existir en nosotros esa reciprocidad, ¡porque dando, es como recibimos, y si deseamos que nuestras condiciones de vida mejore, lo mejor que podemos hacer es ayudar a mejorar la vida de alguien! Debemos pensar que, todos fuimos creados usando el mismo material de la tierra y el soplo de vida provino de Dios. Y por inferencia, somos homogéneos porque pertenecemos al mismo átomo que dio origen al universo.

     Según la Biblia, esa condición de homogeneidad, nos condena si vivimos de una forma egoísta. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros. Porque tuve hambre, y me diste de comer, tuve sed, y me distes de beber, fui forastero, y me recibiste, desnudo, y me vestiste; enfermo, y me visitaste; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.” Entonces los justos responderán, ¿Señor, cuándo te vimos en esas condiciones?- y el Rey responderá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis pequeños, a mí me lo hicisteis.” Más a los que no hicieron conforme a los justos, a ellos el Rey les dirá: “De cierto os digo, que en cuanto no lo
hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco lo hicisteis a mí. Apartamos de mí, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.” (Mateo 25:34-42).

     Y podemos preguntar: ¿Por qué es tan importante el ayudar a los demás? - Porque al no hacerlo, rompemos el balance de lo creado y desobedecemos, uno de los dos grandes mandamientos dado por Dios al inicio de la creación: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Mateo 22:39).

     En mi libro: “CONOCIENDO A DIOS A TRAVÉS DE LA CIENCIA”, en el tema titulado: “La Física Cuántica le da la razón a Dios” expongo que, no somos seres individuales, sino más bien parte de un conjunto universal, de una inteligencia divina, porque pertenecemos al mismo átomo que dio origen al universo; y como pertenecemos a ese átomo, entonces existe una unión espiritual entre todas las cosas que componen el universo. Aquí el criterio de raza, etnia, religión o de ideales, queda obsoleto.

     Ya Jesús en su magistral sermón del monte nos exhortó: “Amad a vuestros enemigos de modo que seáis llamado hijo de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre es perfecto.” (Mateo 5:43-45).

     Adoptemos como lema la frase que inmortalizó Mijail Bakunin: ¡Mi patria es el mundo; mi familia la humanidad!
   
¡La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!


Frank Zorrilla