martes, 14 de enero de 2014

¿EL LÍQUIDO QUE CAUSARÁ LAS FUTURAS GUERRAS?


Mis queridos amigos y hermanos,


     Existe en este planeta creado por Dios, un elemento o sustancia química cuya estructura molecular consta de la combinación de dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxigeno; es decir, esa combinación tiene una proporción 2-1 que en término de nomenclatura química se denomina: H2O. ¿Saben a qué hago referencia? - Sí, tienen razón, me refiero al “agua”, esa sustancia que en estado líquido es un elemento esencial para nuestro organismo y es la principal fuente de vida de este planeta.
     ¿Sabían que nuestro planeta contiene más de mil millones de litros de H2O (agua), pero poca se puede tomar?- Más del 97% del agua en la Tierra es salada. Dos tercios o 0.67 % del agua dulce está retenida en glaciares y capas de hielo polar. Esto deja a los seres vivos con solo un 2.33%, de agua dulce, pero esto no significa que ese porcentaje está disponible para el consumo, ya que la mayor parte está atrapada en el suelo o en acuíferos subterráneos. Por lo tanto, los seres vivos, sólo tenemos una fracción muy mínima para nuestro consumo y disposición.  

     Todos los seres vivos, sin excepción, necesitan de agua para poder vivir; y no obstante, los seres humanos no sólo la utilizan para tomar: casi todo lo que hacemos involucra el agua de alguna manera.

     El hombre, al ser creado con inteligencia, es el mayordomo o administrador de este preciado líquido. “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.” (Génesis 2:15). Como podemos observar del versículo bíblico, esa misión que le otorga Dios al hombre, “ser el mayordomo de la naturaleza”, lo compromete a cuidar de ella y le da también, la facultad de decidir con los elementos que la forman; por consiguiente, es una responsabilidad que al hombre no acatar como debe, transgrede los principios divinos, y por ende, traerá consecuencias impredecibles.
     El agua potable, al ser ese elemento tan esencial para la existencia del ser humano, tiende a responsabilizar al hombre para que ésta sea: “fuente de VIDA o fuente de MUERTE”. Esta responsabilidad tiene una connotación muy interesante, ya que se apega a un informe difundido muy recientemente por la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos de América (CIA), en donde establece que: El control del agua potable en el planeta puede ser la fuente principal de futuras guerras por venir.  

     Esta información fue corroborada por expertos en la materia, quienes vaticinan una escasez del preciado líquido en las próximas décadas, y esta escasez, traerá desequilibrio en algunos países que son de interés a esta nación. Por lo que altos ejecutivos de la CIA (Agencia de Inteligencia Americana) consideran que el agua no es sólo una cuestión de salud pública, ni sólo de desarrollo económico y/o ambiental, sino una cuestión relativa a la paz y a la seguridad, por lo que consideran que el control de la misma, es un asunto de seguridad nacional.
     Un informe del grupo ICA (Comité de Inteligencia para Evaluaciones), grupo que trabaja en coordinación con 16 agencias de inteligencia de los Estados Unidos de América, y que se dedica a la supervisión o monitoreo de la seguridad global del agua, pone en relieve lo crítico y delicado, que es la situación: “Las fuentes naturales del preciado líquido ya no dan abasto. y si el problema del agua no es manejado eficientemente dentro de los próximos años, la cadena alimenticia mundial declinará. La energía disponible para el crecimiento económico de las naciones se reducirá y el riesgo de ciertas enfermedades pandémicas a nivel global aumentará."
     Según estudios, el total del requerimiento global de agua al año es más de cuatro billones de litros, (este análisis está basado en datos no exactos del consumo individual y el agua que se necesita para cultivo). Imaginemos si añadimos: el agua que se utiliza en los lavadores de auto, piscinas, parques de diversiones, y máquinas de lavar ropa. 

      Se calcula que, 800 millones de personas en el mundo no tienen acceso a fuentes seguras de agua potable. Y la comunidad científica considera que  esto es debido a los cambios climáticos globales que experimentamos. Lastimosamente, la amenaza de quedarnos sin agua potable va en aumento a medida que pasan los años. Por consiguiente, la concienciación a nivel colectivo e individual sobre, cómo ayudar al medio ambiente, es de extrema urgencia, si no queremos correr un riesgo innecesario; ya que de acuerdo a un estudio internacional, para el año 2,030 el requerimiento de agua potable a nivel mundial aumentará en un 40 % por encima del actual suministro sostenible de este líquido. Por inferencia a ese estudio, ¡si no se activan eficientes manejos de control para mitigar este problema ahora, la disponibilidad de agua dentro de unos años, simplemente no satisfará la demanda global!

     En mi libro: “CONOCIENDO A DIOS A TRAVÉS DE LA CIENCIA”, dedico varios capítulos exponiendo éste y otros temas que tratan sobre los recursos naturales. En ellos doy sugerencias y recomendaciones a nivel general para concienciar, tanto a los creyentes del evangelio” (aquellos que están llamados a dar ejemplo de buena mayordomía), como a los no creyentes”; para tomar iniciativas positivas, ya que los cambios climáticos que estamos experimentando y el agotamiento de los recursos esenciales para subsistir, son factores de interés común y nos concierne a todos; no importando el grupo étnico, el estatus social o económico al que pertenezcamos.
     A medida que aumenta la población y la industrialización de los pueblos, los factores ambientales cambiarán paulatinamente y los riesgos serán cada día mayores, por lo que nuestra contribución ante la alarmante contaminación que nos afecta, es sumamente crítica e indispensable. No podemos dejar a los gobiernos la tarea de lidiar con los problemas ambientales. ¡Nosotros como seres conscientes e inteligentes, debemos aportar empezando a cambiar nuestros hábitos y nuestro estilo de vida!
     Aquí algunos sugerencias o consejos útiles para minimizar el desperdicio del preciado líquido.

  • No dejemos el grifo del agua abierto mientras nos cepillamos los dientes o afeitamos.
  • Llena la lavadora y lava vajillas a su máxima capacidad cada vez que las utilices.
  •  Riega el jardín temprano en la mañana o al anochecer para evitar la evaporación del agua.
  • Vigila el estado de las llaves de tu casa y repáralos si gotean.
  • Cierra la llave de la regadera mientras te enjabonas.
  • Tira los papeles y desechos en el bote de basura y no en el inodoro.
  • Utiliza un plato hondo para lavar frutas y verduras y aprovecha esa agua para regar las plantas.
  • Lava tu auto usando una cubeta, ya que gastas mucho menos agua que cuando lo haces con la manguera.
Terminaré este tema con una vieja y muy conocida locución radial que usualmente se transmitía en mi país natal, con el objetivo de concienciar a la población en general: ¡EL AGUA ES VIDA, NO LA DESPERDICIES!...
     ¿Y tú, contribuyes al deterioro o al mejoramiento de los recursos naturales?... Recuerda que, si no eres parte de la solución, te conviertes en parte del problema.
¡La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!

Frank Zorrilla

viernes, 10 de enero de 2014

EL DIOS QUE INSPIRA, SUSTENTA Y REDIME: El Dios Que Nos Acompaña en Cada Etapa.


Mis queridos amigos y hermanos,
   
     
     Nosotros, los cristianos, adoramos y reverenciamos a un Dios con múltiples características y diversas facetas. El Dios de la Biblia es un Dios eterno, celoso, condicional, de pactos, de promesas, sustentador, inspirador, guerrero, protector, de amor y de compasión.

     En las Sagradas Escrituras encontramos una abundante cantidad de relatos que narran las experiencias vividas por hombres de la antigüedad con ese Ser Omnisciente y Omnipotente. Cada uno de ellos tuvo una perspectiva y una visión única.
         Si analizamos detenidamente el sentir de esos hombres y la forma en que describen al Dios que adoraban, encontraremos un sinnúmero de descripciones: algunas afines y congruentes, y otras aparentemente diferentes. Pero ese mismo Dios, con tantas facetas, tenía un objetivo en común: la redención de la humanidad a través de las diversas etapas de cambio o transformación que experimenta el ser humano con el tiempo. Dios escogió a estos hombres con un propósito definido; los eligió porque conocía sus caracteres, sus flaquezas o puntos débiles y sus fortalezas o puntos fuertes.

     Analicemos al Dios de algunos de estos personajes bíblicos...

 
¿Qué tenía en común el Dios que adoraban los hebreos?...

Era un Dios ETERNO! 

     “Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Que vivo por los siglos de los siglos y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” (Apocalipsis 1:17-18). 

     Ese Dios existe desde antes del principio de todas las cosas, porque Él les dio origen. Es el único con autoridad y potestad para decir:

     “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mi.” (Isaías 45:5).

 ¿Cómo era el Dios de Moisés?.

Era un Dios CELOSO:

     “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imágenes, ni te inclinarás a ellas para adorarlas, ni honrarlas; porque yo soy Jehová tu Dios fuerte, celoso que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. (Éxodo 20:3-6). 

     Moisés fue testigo ocular de la creación dela revelación de los grandes preceptos divinos. Ante él  se manifestaron las reglas que permitirían al ser humano vivir en paz y armonía con el Creador y con sus semejantes.

     ¿Qué lección podemos aprender del Dios de Moisés?

     Que es un Dios de orden y dirección, que nos enseña el camino hacia una vida productiva, armoniosa y alineada con las normas necesarias para vivir en comunión con nosotros mismos, con los demás y con el universo.

¿Cómo era el Dios

de Abraham?- 

    Era un Dios de PACTOS Y PROMESAS.

     “Sal de tu tierra, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y serás una bendición. Acrecentaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa. (Génesis 12:1-3). 

     Abraham confió plenamente en la promesa de Dios. Fue un hombre que esperó con paciencia y sumisión hasta ver cumplidas las bendiciones prometidas. Abraham es un ejemplo de obediencia incondicional a la voluntad divina.

     Fue un hombre que no cuestionó los designios divinos. Simplemente obedeció. Obedeció, con la certeza de que iba a recibir lo que Dios le había prometido y con la convicción de que sus cinco sentidos iban a atestiguar lo que parecía imposible.

      ¿Qué lección podemos aprender del Dios de Abraham? -

     Que podemos confiar en Su palabra. ¡Es un Dios fielverdadero! Si esperamos pacientemente en Él, veremos Su grandeza reflejada en las maravillas que realiza en nuestra vida.

     ¿Cómo era el Dios de Elías?- 

Era un Dios SUSTENTADOR, que obra y suple en momentos de necesidad: 

     “Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán. Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer. Y Elías fue conforme a la palabra de Jehová y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.(1Reyes 17:1-9).

     El Dios de Elías, conocía todos los recursos de la Tierra y  los ponía a disposición de Sus siervos en tiempo de necesidad. Elías obedeció, confió y se dejó guiar.

     ¿Qué podemos aprender del Dios de Elías? - 

      Que es un Dios que está atento a nuestras necesidades, nos sustenta y socorre cuando clamamos a Él.

    
¿Cómo era el Dios de Josué?- 

Era un Dios INSPIRADOR: 

     “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1:9). 

      Dios que conocía la dinámica e interacción del hombre en sociedad y la diligencia del hombre para lograr sus objetivos y metas como ser pensante. Conocía la responsabilidad de Josué de guiar a Su pueblo a la tierra prometida. Por eso, lo exhortó a ser valiente y decidido para enfrentar las situaciones difíciles que encontraría en su camino. 

     ¿Qué podemos aprender del Dios de Josué?- 

     Que es un Dios que nos anima a tener confianza en nosotros mismos, que nos recuerda que tenemos la fuerza para cumplir propósitos valiosos y proyectos encomiables, y que está a nuestro lado para llevarlos a cabo con éxito.


    ¿Cómo era el Dios de David?


El Dios de David, era un Dios GUERRERO y PROTECTOR:

      “Me rodearon ligaduras de muerte... En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo... La tierra fue conmovida y tembló... (Salmo 18:4-7).  

      David clamaba constantemente a Dios en medio de la adversidad. Sabía que ninguna fuerza terrenal podía superar el poder de Dios.  

   “El que habita al abrigo del altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente... Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; más a ti no llegará. (Salmo 91:1-5-7).

      ¿Qué aprendemos del Dios de David?- 

     Que es un Dios que nos libera de la opresión, que está dispuesto a pelear nuestras batallas cuando lo invocamos, y que nos asegura que nadie podrá hacernos daño si Él está con nosotros. 

     ¿Cómo el apóstol Juan revela a su Dios?


     El apóstol Juan nos revela al Dios manifestado en Cristo como un Dios  de AMOR y COMPASIÓN:

  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, más tenga vida eterna. (Juan 3:16).  

     Dios se nos da a conocer a través de Jesús, Su Hijo, entregado como ofrenda para salvarnos de la muerte eterna. Es un Dios que permite la inmolación y sufrimiento de Su propio Hijo por amor a nosotros...

       “Porque el amor es de Dios; todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. Porque Dios es AMOR” (1Juan 4:7-8).

   
     En conclusión, el Dios de la Biblia se revela a través de múltiples facetas que enriquecen nuestra fe y comprensión espiritual. es ETERNO como el Dios de los hebreos, CELOSO y ORDENADO como el Dios de Moisés, FIEL y PROMESERO
 como el Dios de Abraham, SUSTENTADOR como el Dios de Elías, INSPIRADOR como el Dios de Josué, PROTECTOR y GUERRERO como el Dios de David, y AMOROSO y COMPASIVO como el Dios revelado por Jesús y el apóstol Juan. Todas estas facetas nos muestran que Dios es cercano, activo y profundamente comprometido con la redención y el bienestar de la humanidad. 


     Y ahora te pregunto: ¿Según tu experiencia personal, ¿cómo es el Dios a quien amas?


¡La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!

Frank Zorrilla