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viernes, 14 de noviembre de 2014

SÍNDROME DEL SELFIE– ¿NARCISISMO O MODA?


Mis queridos amigos y hermanos,

     “Los usuarios elaboran una pequeña novela de su vida en donde Facebook es el espejo y Twitter el megáfono social en busca de likes o follows”.


     Cuando éramos niños, y al ver nuestra imagen reflejada en un espejo, sentimos fascinación al ver nuestro rostro. Denotando, en la medida que tomábamos consciencia, ciertas peculiaridades; las que nos hacían orgullosos y otras veces, no tanto; pero que aprendimos a aceptar con el transcurso de los años. El tiempo nos ayudó a pasar las diversas etapas del desarrollo humano, y finalmente llegamos a la adultez; etapa donde, y en salvas excepciones, (ya sea por fenómenos de índole o carácter psicótico, o traumático), logramos tener, por llamarlo así: una “conceptualización y/o conocimiento de nuestra personalidad, gustos y valores”.     

     Aunque los trastornos de la personalidad han existido desde los mismos origines del hombre en sociedad. Los estigmas creados en las sociedades antiguas, resaltando ciertos aspectos físicos en contraposición con la   percepción o interpretación de alguna divinidad y/o entidad que consideraron, guardaba equilibrio y armonía con la naturaleza, sentaron la base para la aceptación de esa cualidad subjetiva llamada: “Belleza”.

     A pesar de que el término “Bello” denota admiración y deleite por considerarse en armonía y perfección. También es cierto que la esencia misma de esa aceptación tiene carácter emocional, constituyendo una experiencia subjetiva . “La belleza está en el ojo del observador como una de sus cualidades mentales”.  Y esta puede engendrase a partir de una experiencia de reflexión positiva sobre el significado de la propia existencia. Por lo que, el acto repulsivo u ofensivo de lo que se considera, opuesto a la belleza, es decir: lo feo, depende del marco cultural de la persona que evalúa.  

     La revolución artística que tomó auge en la Europa antigua, el endiosamiento o ritual hacia lo estético con el “renacimiento de las artes y el culto a la imagen” matizaron y profundizaron el estigma de lo ético aceptable y lo que se consideraba, carecía de cualidades que denotaran belleza. Por tanto, la preocupación de ser aceptado/a por los estándares sociales, indujo a muchos hacia una adoración del “Yo”, y el consecuente trastorno de la personalidad donde se rinde o profesa culto y veneración hacia su misma persona, “egolatría”, y a una admiración excesiva de la personalidad a la que los psicólogos llaman: “Narcisismo” (trastorno  que implica la preocupación por sí mismo y sobre todo, cómo es percibido por los demás). 

     Ya en pleno siglo XXl, con la eclosión de la era digital, aparecieron los aparatos electrónicos de reproducción de imágenes, el internet y las redes sociales, poniéndose de manifiesto, una moda muy particular llamada: “Serfie” anglicismo muy usado en español que significa:  “autorretrato". El cual la revista Times, consideró como uno de los fenómenos sociales que marcaron el comienzo del 2012 en las redes sociales. Convirtiéndose en un neologismo cada vez más sonado entre los usuarios.

¿Es el Serfie, sinónimo de egolatría en las plataformas sociales?- Según los psicólogos, la tendencia o uso excesivo de autofotografiarse y luego subirlos a la redes sociales buscando aceptación, constituye una muestra de “narcisismo” en nuestra conducta. Incluso expertos en la materia consideran que esta modalidad está convirtiendo a los sujetos en narcisistas, ya que mediante las autofotografías, se revela cómo muchos usuarios persiguen la vanidad y la admiración de sus atributos físicos e intelectuales, lo cual puede conllevar a problemas psicológicos como: depresión, trastornos obsesivos-compulsivos y sobre todo, Trastorno Dismórfico Corporal  (preocupación fuera de lo normal por  algún defecto físico).

     Según diversos estudios, al parecer las redes sociales están contribuyendo a que la sociedad en general, se haya vuelto más narcisista. Dicho sea de paso, Facebook y Twitter, son dos de las redes sociales que más han promovido esta tendencia selfie. Y en ese sentido, las investigaciones destacan que la gente que constantemente suben autofotografías o selfie en su plataforma o muro, demuestra tener una personalidad bastante insegura y narcisista.

     Lo alarmante de todo esto es, que si bien el “síndrome del selfie” es una moda que ha tomado mucho auge en las redes, las personas que padecen del mismo, están expuestas a tener repercusiones interpersonales, a nivel físico y de salud mental. Esto lo corrobora el experto en redes sociales Octavio Regalado, cuando dice: “Los usuarios elaboran una pequeña novela de su vida en donde Facebook es el espejo y Twitter el megáfono social en busca de likes o follows”. Dado que todo empieza con la aceptación de los demás, el usuario tiende a hacerse adictivo a que le den un “me gusta”, y por eso la necesidad de presumir lo que se está haciendo siempre.

     Las consecuencias de la "moda de auto-fotografiarse" es preocupante, sólo en el 2014, diez mil personas perdieron la vida intentando hacerse un selfie.

     ¿Qué dice la Biblia respecto a esta conducta narcisista?- “Se enalteció tu corazón por causa de tu  hermosura y se corrompió tu sabiduría, y a pesar de tu esplendor, por tus muchos y grandes delitos, yo te, eché por tierra; yo te doy en espectáculo a los reyes, por la muchedumbre de tus iniquidades”. (Ezequiel 28-17).

     Como podemos ver en el versículo, Lucifer, querubín poderoso creado por Dios, quien paseaba por Edén entre joyas centelleantes, su cuerpo resplandeciente con cornalinas, esmeraldas, diamantes, berilos, ónice, jaspe, zafiro y carbunclo, todo engarzado en el oro más puro, se orgulleció por su gran hermosura, y se transformó en un rebelde queriendo destronar al mismo Creador. Así mismo, el narcisista, interesado por la satisfacción de su vanidad y la admiración de sus propios atributos, copia fielmente, las acciones del ángel caído y en su soberbia, se convierte en un ser ególatra y egoísta. Y como bien señala el hijo de Dios: “El que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla será engrandecido”.

No permitas que esta modalidad del selfie y las redes sociales te conviertan sin quererlo en un “narcisista”. Recuerda que lo más importante, no es lo externo o cómo lucimos, sino más bien, nuestro interior; nuestra auténtica personalidad, la cual no está basada en las apariencias.

Procura en lo adelante, seguir el ejemplo y la humildad de Cristo y abandonemos el culto a nuestra imagen. No olvides que fue precisamente ese desliz, entre otras cosas, lo que motivó la rebeldía de Lucifer.


     La gracia y las bendiciones de Dios sean contigo!


Frank Zorrilla