Páginas

martes, 4 de febrero de 2014

LOS CICLOS BIOLÓGICOS QUE REGULAN NUESTRO CUERPO.


Mis queridos amigos y hermanos,

     ¿Alguna vez te has sentido sin energía para realizar tu labor cotidiana y la pereza ha invadido tu dinámica de acción?- Son esos momentos cuando prefieres postergar la tarea para otro tiempo u otra oportunidad, o quizás para otro día. En la mayoría de las veces, y  si no tienes otra alternativa, más que realizar esa actividad durante esos periodos de pereza, ésta se realiza a medias, o mediocremente. Me imagino que te has preguntado: ¿Tal vez se trata de una manifestación repentina de fatiga, o una sutil falta de claridad mental?... Continúas trabajando y notas, que tu capacidad para mantener el nivel de alerta no se mantiene constante a lo largo de cierto periodo. Por consiguiente, no puedes dejar de bostezar y suspirar

     ¿Sabes qué?-No estás solo/a, ese mismo estado de ánimo es experimentado por todos los seres humanos que habitan el planeta. Esta condición ha sido estudiada por sociólogos y psicólogos, y últimamente, por expertos en Psicofisilogía (Ciencia que es una combinación de la psicología y la fisiología) para determinar las causas de ese comportamiento tan peculiar. El resultado de las investigaciones han demostrado la relación que existe entre: “esos procesos improductivos”, con la forma como nuestro cerebro reacciona ante un reloj interno que sincroniza nuestras actividades de acuerdo a ciertos principios endógenos. En otras palabras, se trata de los ritmos: “Ultradianos”, “Circadianos” y “Circaseptano”, los cuales son ritmos, u oscilaciones biológicas que se manifiestan en intervalos regulares de tiempo.

· EL RITMO ULTRADIANO. Es el ritmo que comprende periodos de 90-120 minutos y se repite durante los ritmos circadianos.

     Si el estado de alerta se minimiza y sientes que pierdes la concentración en determinados momentos del día, no te sorprendas. Esto es señal de que tu cuerpo está entrando en una repuesta de descanso Ultradiano”. Este patrón se repetirá cada hora y media aproximadamente, y si puedes reconocer ese patrón de conducta fisiológica, podrás aprovechar esos momentos de sincronía entre el cuerpo y la mente. Me explico: La somnolencia o perdida del estado de alerta son indicadores o marcadores de cambios internos en tu cuerpo, donde el hemisferio derecho del cerebro, donde se originan las emociones, y donde se procesa la parte intuitiva de nuestra conducta como seres humanos, se vuelve dominante. Estos cambios permite que exista una interacción con el sistema nervioso parasimpático, por lo que es de esperarse, que se produzcan estados de ánimo y sentimientos. ¡Es en ese preciso instante cuando la parte subconsciente subjetiva de tu cerebro tiende a entrar en un modo intuitivo!

     ¿Cuál es el objetivo de este ritmo ultradiano en nuestro cuerpo?- Es precisamente en este ritmo biológico donde todos los sistemas de comunicación mente-cuerpo son más fluidos, más flexibles. Por tanto, este ritmo es un mecanismo regulador del cuerpo; algo parecido a una válvula de escape para que el cuerpo tenga ciclos fisiológicos de actividad-descanso.

     ¿Sabías que si interferimos con estos ciclos o ritmos ultradianos, podríamos producir daños psicosomáticos, y el nivel de estrés podría causar efectos altamente nocivos a la salud mental?- Es tanto así, que en la década de los 70´s, el Departamento de Salud, Educación y Bienestar Social, al igual que la Administración de Veteranos y del Ejercito de los Estados Unidos de América invirtieron una cuantiosa suma para la investigación de esos ritmos ultradianos, ya que se sospechaba que ellos eran causantes de la deficiencia de los trabajadores. Según los expertos: “Se debe tomar un pequeño descanso o pausar la actividad que se lleva a cabo cada hora y media para permitir el proceso de cambio de energía en nuestro cuerpo”. Inclusive, muchas corporaciones facilitan a sus empleados 10-15 minutos de receso durante el día para relajarse y aliviar la tensión. Esta comprobado que esta práctica, disminuye el nivel de estrés y previne complicaciones de salud.

     Una idea muy beneficiosa y productiva es, observar nuestro propio ritmo fisiológico y anotar las señales que presenta nuestro cuerpo en determinados momentos del día para identificar ese importante ritmo. Ya que el tiempo de los ritmos ultradianos varían de una persona a otra.

· EL RITMO CIRCADIANO. Es el ritmo que tiene que ver con la separación del día y de la noche o ciclos de luz-oscuridad.

     Este es el ciclo que establece una relación de fase estable con ciclos externos ambientales alargando o acortando su valor de periodo e igualándolo al del ciclo ambiental al que se está expuesto, o en palabras sencillas: responde a estímulos externos como es la presencia o ausencia de luz. De hecho, las plantas, los animales y probablemente todos los organismos que existen muestran algún tipo de variación rítmica fisiológica que suele estar asociada con un cambio ambiental rítmico. Por lo tanto, este ritmo biológico permite a nuestro organismo anticiparse y prepararse a cambios ambientales regulares. Es decir, ¡este ritmo regula y coordina procesos metabólicos internos en sincronía o coordinación con el ambiente!

     Cuando el ritmo circadiano se altera (exposición constante de luz o de oscuridad), la persona experimenta problemas de concentración y orientación, al igual que fatiga. Por lo que el nivel de alerta y de producción se minimiza. ¿Cuáles son los efectos negativos cuando alteramos el ritmo circadiano? - Una persona con ritmos circadianos anormales y ejecutando actividades como: conducir un auto, operar un transporte masivo como: aviones, autobuses, etc. constituye un alto factor de riesgo debido al incremento de accidentes.

     ¿Cómo afecta la desincronización de este ritmo biológico al ser humano? -Según los expertos: “La interrupción de este ritmo, tiene consecuencias adversas a la salud, debido a enfermedades que se pueden desarrollar en partes periféricas fuera del cerebro; particularmente en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y mucho peor, el riesgo de desarrollar cáncer debido a la poca producción de melatonina (hormona que regula el sueño y fortalece el sistema inmunológico)”. Todas estas complicaciones son como producto de la alteración del reloj biológico, ya que un estudio muy reciente realizado en la Universidad de Cambridge en Inglaterra, los glóbulos rojos tiene un ritmo de 24 horas. Como es también de esperarse, las reacciones emocionales de las personas con ruptura de estos ritmos, presentan: desorden bipolar, mal humor, falta de concentración, etc.
· EL RITMO CIRCASEPTANO. Es el ciclo de 7 días. Un ritmo cíclico muy especial, ya que se ha comprobado a través de experimentos, que los seres humanos al igual que otros organismos, tienen períodos de ascensos (altos niveles de energía) y períodos de descensos (bajos niveles de energía) durante este ciclo de siete días.
 
     Este ritmo incluye el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal, la temperatura en las mamas, la química y el volumen de la orina, la proporción de noradrenalina y adrenalina (La médula suprarrenal produce ambas hormonas para aumentar la presión arterial, controlar el patrones de sueño, el nivel de alerta, impulsos emocionales, etc.), al igual que el flujo de diferentes químicos corporales. Inclusive se considera que la gripe común tiene un ciclo Circaseptano”.
 
     Si nos ponemos a analizar, la pausa que caracteriza a cada ritmo, es un estímulo que es necesario para que todo organismo vivo que existe en la Tierra se recicle o permanezca con vida y se sincronice con el universo.
 
     De todo lo expuesto anteriormente, podemos preguntarnos: ¿Son estos ritmos pura coincidencia, o en cambio son partes de la creación de Dios? - Por increíble que parezca, estos ritmos son parte de la creación divina. Dios en su creación, nos revela que todo cuanto existe necesita pauta, descanso; y si escudriñamos su palabra encontraremos que el mismo Dios descansó al finalizar la obra de la creación. Él pudo haber iniciado y terminado la obra de la creación en un día; más no lo hizo, porque para todo se necesita un proceso. Según nos cuenta el libro de Génesis: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda a obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.” (Génesis 2:2-3).  
 
     Dios no solo estableció este período de descanso como ejemplo, sino también que dejó instrucciones precisas en los diez mandamientos para que el ser humano, incluyendo los animales, descansaran o respetaran este “ciclo Circaseptano”. “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.” (Éxodo 20:8-11).
 
     Entonces, por inferencia, y de acuerdo a datos corroborados por la ciencia sobre el beneficio de todos los ritmos biológicos, incluyendo el “ciclo o ritmo circaceptano”, Dios los creó con un propósito de intervalos de descanso de 90-120 minutos (ritmo ultradiano), de 24 horas (ritmo circadiano) y de 7 días (ritmo circaceptano) para el descanso y renovación del hombre. De hecho, Jesús reafirmó la importancia del día de reposo al afirmar: “El día de reposo se hiso para el hombre, y no el hombre para el día de reposo.” (Marcos 2:27).
 
     En conclusión, si obedecemos a las necesidades de nuestro cuerpo y respetamos, tanto los ciclos de descanso diario como el semanal, podremos renovar nuestra energía interna y disfrutar de buena salud física, mental y espiritual.
 
¡Que Dios los bendiga rica y abundantemente!
 
 
 Frank Zorrilla